La guerra en Gaza es la mayor crisis internacional de los últimos años. El 7 de octubre de 2023, Hamás perpetró una serie de ataques terroristas contra Israel en los que mató a 1.200 personas. Desde entonces, Israel ha respondido con una invasión de la Franja en la que ha asesinado a más de 60.000, la mayoría mujeres y menores de edad. La ofensiva, cada vez más catalogada como un genocidio, ha agudizado la situación de la población gazatí, ha puesto al límite al Gobierno de Benjamín Netanyahu y ha alterado el equilibrio en Oriente Próximo.
A raíz de este conflicto han escalado otras tensiones y se han abierto nuevos frentes:
- Guerra entre Israel y Hezbolá. La milicia chií libanesa atacó Israel en apoyo a Hamás, mientras que el Gobierno israelí vio en la guerra en Gaza una oportunidad para desgastar también a Hezbolá. Las hostilidades aumentaron en 2024, incluyendo la muerte de cientos de libaneses. Finalmente, Israel invadió el sur de Líbano y bombardeó otras partes del país, incluida Beirut.
- En Siria cayó el régimen de Bashar al Asad. Con la guerra civil estancada desde hacía años, la organización Hayat Tahrir al Sham (HTS) aprovechó para liderar una ofensiva relámpago de grupos rebeldes entre finales de noviembre y principios de diciembre de 2024, por la que tomaron Alepo, Hama, Homs y finalmente Damasco. Asad huyó a Rusia, mientras que el nuevo Gobierno busca estabilizar el país.
- Hostilidades entre Israel e Irán. La guerra en Gaza también ha propiciado ataques entre Israel y la República Islámica, que lidera el debilitado Eje de la Resistencia. La primera escalada ocurrió en abril de 2024, incluido el primer ataque de Irán sobre suelo israelí, y la segunda el pasado junio a raíz del bombardeo de Israel contra instalaciones militares y nucleares iraníes. A este último se sumaría Estados Unidos.



































































