China
China es la segunda economía mundial y una superpotencia cada vez más influyente.
Con más de 1.400 millones de habitantes, representa casi el 18% de la población mundial y constituye el mayor mercado de consumo del planeta. Como potencia nuclear y miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, ejerce una influencia decisiva en la política internacional y lidera grandes iniciativas económicas como la Nueva Ruta de la Seda.
De la mano con ello, China despliega fortalezas competitivas excepcionales. Algunas de ellas son su liderazgo en manufactura global, innovación tecnológica avanzada, un mercado interno masivo, la capacidad de inversión en infraestructuras y una creciente influencia en el Sur Global.
Ahora bien, el gigante asiático enfrenta desafíos estructurales como el envejecimiento demográfico acelerado, desigualdades regionales y sociales, la degradación ambiental y tensiones comerciales y tecnológicas con Estados Unidos. Mientras tanto, el Gobierno ha logrado limitar las presiones internas por una mayor apertura política.
El peso en el comercio mundial, el papel en organizaciones multilaterales como los BRICS y su proyección a través de la diplomacia económica convierten a China en un actor central para la gobernanza global, la transición hacia un orden mundial multipolar y la definición de las reglas del sistema internacional del siglo XXI.