La Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) es una organización creada en 2003 por China, Rusia, Kazajistán, Uzbekistán, Kirguistán y Tayikistán para coordinar sus respuestas a las amenazas de seguridad transnacionales, sobre todo las no convencionales, como el terrorismo. Incluye, por tanto, a todas las antiguas repúblicas soviéticas de Asia Central salvo Turkmenistán. India y Pakistán, dos potencias nucleares enfrentadas, también son miembros de pleno derecho desde 2017.
La estabilidad de estos países era crucial para Rusia y China de cara a la lucha antiterrorista y contra el narcotráfico. Uzbekistán y Tayikistán tienen frontera de 144 y 1357 kilómetros respectivamente con Afganistán, que lleva dos décadas en guerra y que ha servido de refugio y centro de operaciones para grupos terroristas de la región. Sin embargo, los esfuerzos de integración económica e incluso militar han quedado en papel mojado, en especial desde la entrada de India y Pakistán.
Colaboración antiterrorista…, y poco más
China, Rusia, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán crearon en 1996 el grupo de los Cinco de Shanghái con el objetivo de aumentar la cooperación y mejorar la seguridad en sus fronteras. Desde la caída de la Unión Soviética, las repúblicas de Asia Central han tenido cruentas disputas sobre sus límites territoriales. Sobre la base de ese grupo, con el añadido de Uzbekistán, se creó en 2003 la OCS, una organización más ambiciosa que también pretendía contrarrestar la presencia creciente de Estados Unidos en la región. Los estadounidenses habían establecido bases militares en Uzbekistán y Kirguistán en el marco de la guerra contra el terror después de los atentados del 11S en 2001.
Asia central, geoestrategia en el centro del mundo
La nueva organización se propuso además la integración económica a largo plazo, apostando por el libre comercio entre sus miembros, pero las divergencias entre Rusia y China lo impidió. El choque de intereses entre ambas potencias ha l...