Países que son considerados una amenaza para el mundo árabe

Cartografía Geopolítica Oriente Próximo y Magreb

¿Qué países suponen una amenaza para el mundo árabe?

Descripción del gráfico

El mundo árabe es un inmenso espacio geopolítico que abarca el Magreb, en el noroeste de África, y la mayor parte de Oriente Próximo. Sobre él influyen diversas potencias extranjeras, pero todas no son percibidas de la misma forma por la opinión pública del mundo árabe, y algunas son consideradas como claras amenazas para su seguridad.

Israel es, con diferencia, el Estado que los árabes perciben más amenazante. Casi un 90% lo considera una amenaza, sea esta más o menos leve. Hay que tener en cuenta que Israel se localiza en el corazón geográfico del mundo árabe, y lo parte en dos. Además, su nacimiento y posterior expansión fue a costa de territorios que los árabes consideraban como propios y tras varias guerras que enfrentaron al Estado hebreo con gran parte de sus vecinos árabes. No obstante, en 2020 varios de sus antiguos enemigos han ido estableciendo relaciones diplomáticas con Israel, rebajando las tensiones.

¿Quieres recibir contenidos como este en tu correo?

Apúntate a nuestro boletín semanal

Otra de las grandes amenazas para la seguridad que percibe el mundo árabe es Estados Unidos. El gigante norteamericano lleva décadas con presencia militar en la región, y desde la era de la “guerra contra el terror” de la Administración Bush, se convirtió en un agente de gran desestabilización regional con la invasión de Irak, a lo que se debe sumar el apoyo incondicional de Washington a Israel y otras intervenciones débiles, y no muy bien recibidas por los árabes, en Siria o Libia. Al final, el 81% de los árabes consideran a Estados Unidos como una amenaza de algún modo para su estabilidad.

Irán también es valorado como algún tipo de amenaza por el 67% de la población árabe. La potencia chií lleva décadas enfrentada a otras potencias regionales como la integrista suní Arabia Saudí, en un pulso por la influencia regional que les ha llevado a guerras en Yemen o Siria y a un enfrentamiento político en Líbano. Además, Irán ha financiado y apoyado a Hezbolá y perseguido a las minorías árabes de su país.

De Macron a Irán: la reconstrucción de Líbano queda en manos de las potencias extranjeras

Rusia es un nuevo jugador en Oriente Próximo, pero también cada vez más poderoso y que está ocupando el espacio dejado por la marcha de Estados Unidos. El apoyo ruso al Gobierno sirio fue clave para su victoria en la guerra civil, y le ha permitido penetrar en Oriente Próximo. La percepción de Moscú es, de todos modos, amenazadora para la población árabe, aunque no tanto como la estadounidense.

Francia, China y Turquía salen mejor paradas. En el caso de Francia, quienes perciben a París como una amenaza están prácticamente empatados con los que no. De todos modos, Francia tiene una política muy activa en el Magreb y Oriente Próximo, especialmente en aquellos países que formaron parte de su segundo imperio colonial, como Marruecos, Túnez o Líbano. Francia también fue quien llevó la iniciativa para que la OTAN interviniera en la guerra civil libia. Y su gestión del islam y de las minorías árabes en su territorio también ha levantado recelos en los países magrebíes o de Oriente Próximo. No obstante, Francia tiene una activa diplomacia cultural y buenas relaciones económicas con las que no cuentan otras potencias en el mundo árabe, algo que ayuda a mejorar su imagen.

Turquía es la potencia menos considerada como amenaza, seguida muy de cerca por China, aunque ambas han seguido estrategias diferentes. Turquía ha apostado por un fuerte intervencionismo en los últimos años, realizando movimientos militares en Irak, Libia o Siria, pero ha jugado con la carta del islam y de un pasado común —el del Imperio otomano— para mantener una imagen favorable. China, por su parte, ha hecho grandes inversiones dentro de la Nueva Ruta de la Seda, intentando ser discreta en el plano militar y muy visible en el económico.

La Nueva Ruta de la Seda: iniciativa económica, ofensiva diplomática

Comentarios