El nuevo Gobierno de Líbano, entre Irán y Arabia Saudí

Ocho meses después de la celebración de las elecciones, el 31 de enero finalmente se ha formado un nuevo Gobierno en Líbano. Apenas dos semanas más tarde tanto Irán como Arabia Saudí enviaban sendas representaciones al país para lograr seguir manteniendo su influencia en un ejecutivo clave en la geopolítica de Oriente Próximo.
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El nuevo Gobierno de Líbano, entre Irán y Arabia Saudí
Fuente: Shakeeb al Jabri

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Hacía nueve años que el Líbano no celebraba elecciones legislativas y los fragmentados resultados obtenidos tras los comicios ya ofrecían alguna pista de que lograr formar un Ejecutivo no sería tarea fácil, tal y como ha acabado sucediendo. La abrumadora caída del partido suní Movimiento Futuro, del primer ministro Saad Hariri; el aumento del cristiano Movimiento Patriótico Libre, del presidente Michel Aoun, y, sobre todo, el notable aumento —para gran revuelo de EE. UU., Israel y Arabia Saudí—de Hezbolá, aliado crucial de Irán en el Líbano, han llevado a ocho meses de arduas negociaciones para lograr cerrar un nuevo Ejecutivo aceptado por todos los partidos y que cumpla con las reglas del sistema electoral libanés sobre representación confesional.
Para ampliar: “Líbano, la nación sin rostro”, Jacobo Llovo en El Orden Mundial, 2018
La cúpula del nuevo Gobierno ofrece pocas novedades respecto al anterior: Aoun repite como presidente, Hariri como primer ministro y el chií Nabih Berri, del Movimiento Amal —‘esperanza’—, vuelve a presidir el Parlamento. El resto de las 30 carteras han sido repartidas entre los distintos partidos que obtuvieron representación parlamentaria y tres han ido destinadas a mujeres, entre las cuales Raya al Hasán, quien fuera ministra de Finanzas en 2009, ocupa por primera vez en el mundo árabe el cargo de ministra del Interior.
Hezbolá en el nuevo Gobierno
La falta de acuerdo sobre unos presupuestos, pero principalmente el debate de la nueva participación de Hezbolá en el Gobierno, ha sido uno de los principales escollos en las negociaciones del Ejecutivo. Hezbolá o el ‘partido de Dios’ no es nuevo en el Gobierno; de hecho, ya formaba parte del anterior Ejecutivo de 2005 con dos ministros —aunque de poco peso— y tenía capacidad para vetar algunas cuestiones en el Parlamento. Sin embargo, tras los resultados de las pasadas elecciones, por primera vez Hezbolá jugará un papel importante en el Gobierno con la designación de Jamil Jabak como nuevo ...

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