El mapa político del Cáucaso

El mapa político del Cáucaso

Compuesta por Georgia, Azerbaiyán, Armenia y el sur de Rusia, se trata de una región conflictiva a caballo entre dos continentes
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El Cáucaso es una cordillera y a la vez una región que incluye las tierras circundantes del sistema montañoso y que se extiende por el territorio situado entre el mar Negro y el mar Caspio, en la zona limítrofe entre Europa y Asia. Su mapa político una superficie de casi 300.000 kilómetros cuadrados, la cual abarca tres Estados soberanos —Georgia, Armenia y Azerbaiyán— y la parte sur de Rusia.

En concreto, el Cáucaso ruso incluye siete repúblicas autónomas del país —Daguestán, Chechenia, Osetia del Norte, Ingusetia, Kabardia-Balkaria, Karacháyevo-Cherkesia y Adigueya— y los krai o territorios de Krasnodar y Stávropol.

El mapa político del Cáucaso se puede dividir, a su vez, en el Cáucaso septentrional o Ciscaucasia en su zona norte, en la Federación Rusa; y el Cáucaso meridional o Transcaucasia al sur, que comprende los Estados independientes de Georgia, Armenia y Azerbaiyán.

Este matiz es importante, pues en la región encontramos dos repúblicas con reconocimiento limitado, Osetia del Sur y Abjasia, que se encuentran en territorio georgiano pero que funcionan de facto de manera independiente, sostenidas económica y militarmente por Rusia. Un caso parecido era el de la República de Arsaj, en el Alto Karabaj, un enclave de mayoría armenia que contaba con el apoyo de Ereván pero que fue incorporado a Azerbaiyán en enero de 2024.

Los límites de Europa

El mapa político del Cáucaso está a caballo entre dos mundos. Europa oriental para unos, Asia occidental para otros —y en ocasiones incluida incluso en Oriente Próximo—, la región alberga un complejo mosaico étnico y lingüístico, herencia de los numerosos pueblos que han habitado su territorio. Esa característica le valió ya en la antigüedad el sobrenombre de «montaña de las lenguas», como la denominaban los antiguos griegos.

Azerbaiyán es, de los tres Estados independientes, el que cuenta con un mayor número de habitantes, más de diez millones de personas. De ellos, la capital Bakú aglutina a 2,3 millones de azeríes. Por su parte, el mapa de Georgia y Armenia concentra poblaciones más reducidas, de 2,9 y 3,7 millones de personas, respectivamente, aunque en el caso de Armenia se estima que el tamaño de su diáspora dobla el de su población, con comunidades muy numerosas en Rusia y en Estados Unidos.

En Transcaucasia, las relaciones vecinales son tensas, sobre todo entre Armenia y Azerbaiyán, que han estado históricamente enfrentados por el conflicto del Alto Karabaj, un territorio que funcionó de manera independiente durante casi tres décadas y que finalmente fue invadido y anexionado por Azerbaiyán en septiembre de 2023 mientras la comunidad internacional miraba a Ucrania.

El Cáucaso es una región históricamente conflictiva, no solo por el Alto Karabaj, sino también en el lado ruso por las tensiones derivadas de las políticas de asimilación o rusificación impulsadas desde el Kremlin. Estas medidas, heredadas de la Unión Soviética y que discriminan a las minorías religiosas, han generado graves problemas en regiones como Chechenia y Daguestán, donde la mayoría de la población es musulmana.

La organización territorial de Rusia

Durante los noventa, el deseo de independencia en Chechenia provocó dos guerras con Rusia, y aunque el conflicto armado ha perdido fuerza, persisten tensiones y sentimientos separatistas. Más recientemente, la región se ha visto afectada por el radicalismo islámico, con grupos como ISIS-C —Estado Islámico en el Cáucaso— protagonizando actos terroristas de manera frecuente, como el de junio de 2024 contra dos iglesias ortodoxas y dos sinagogas en Daguestán y que se saldó con una veintena de muertos.

En cualquier caso, y a pesar de la descomposición de la URSS, el dominio geopolítico ruso en la región se ha mantenido. El pasado soviético, las relaciones de dependencia energética y el apoyo a los Estados satélite separatistas georgianos le sirven a Rusia como herramienta de presión para mantener su influencia en el mapa político del Cáucaso, a pesar de que desde inicios de siglo Armenia, Georgia y Azerbaiyán han mirado algo más hacia Europa.

De hecho, las tres exrepúblicas soviéticas del Cáucaso son miembros del Consejo de Europa, una organización que busca integrar en un foro multilateral a los Estados del continente europeo —incluyendo a Rusia hasta 2022—  y que cuenta hoy con 46 miembros. Además, Georgia es ya candidata a la adhesión europea, para descontento de Rusia, mientras que Azerbaiyán ha firmado nuevos acuerdos con la UE para abastecerle de gas tras la ruptura de relaciones con Rusia por la invasión de Ucrania en 2022.

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