¿Qué es la política exterior?

Los Estados también promueven sus intereses a través de la política exterior. La seguridad nacional, el bienestar económico o difundir la cultura son algunos de sus objetivos. Cada país los puede buscar a nivel bilateral, regional, multilateral o global
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¿Qué es la política exterior?
El presidente ruso, Vladímir Putin, y el primer ministro indio, Narendra Modi, Fuente: Presidencia de Rusia

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La política exterior es el conjunto de estrategias y acciones de un Estado para gestionar sus relaciones con otros y con organismos internacionales. Con ella se busca promover los intereses nacionales, y se materializa en la diplomacia, tratados, alianzas y la cooperación internacional. La responsabilidad recae en el poder ejecutivo, e involucra al ministerio de exteriores, misiones diplomáticas y a otros ministerios y agencias gubernamentales. Asimismo, el poder legislativo ratifica la participación del país en tratados internacionales y monitorea la política exterior que se implementa.

Consolidada en la historia

Aunque la diplomacia ya existía en la Antigüedad, la política exterior se remonta a la Edad Media. A medida que los reinos y principados se consolidaban, su interacción desarrolló la diplomacia formal. Las primeras embajadas permanentes surgieron en la Italia del Renacimiento, pero no fue hasta el siglo XVII cuando en Europa se estableció un sistema de equilibrio de poderes. La Paz de Westfalia de 1648, que terminó la guerra de los Treinta Años, reconoció la soberanía de los Estados y sentó las bases del derecho internacional moderno.

Desde entonces, la política exterior se ha transformado con el contexto internacional. En el siglo XIX se expandió el imperialismo europeo, y después las guerras mundiales y la Guerra Fría dieron protagonismo a las grandes potencias. Hoy en día, el escenario internacional se caracteriza por la multipolaridad y la interdependencia, con organismos como Naciones Unidas y la globalización económica influyendo en las relaciones internacionales. Los países enfrentan retos propios, pero también comunes como el cambio climático, el populismo y el equilibrio entre los intereses nacionales y el libre comercio.

Promover los intereses nacionales

Ante todo, la política exterior de un Estado busca proteger y promover sus intereses nacionales. Esto incluye la seguridad y la soberanía nacional mediante la prevención de conflictos, la defensa ante amenazas externas y la construcción de relaciones con otros países y bloques regionales. Asimismo, pretende fortalecer las posiciones de seguridad con alianzas militares y la participación en foros de seguridad.

Otro objetivo es promover el bienestar económico del país. Para ello los Estados negocian tratados de libre comercio, fomentan las inversiones extranjeras y persiguen el acceso a mercados internacionales. Las acciones diplomáticas también se orientan a colaborar en organismos internacionales, buscando influir en decisiones que afectan la economía regional y global y, por ende, la nacional.

Finalmente, la política exterior difunde y promueve los valores y cultura de un país, lo que a menudo se traduce en fortalecer la imagen y la influencia cultural en el exterior. Los Estados lo realizan a través del apoyo a programas de intercambio educativo, la colaboración en asuntos de desarrollo y el respaldo a los derechos humanos, así como la cooperación internacional frente a problemas globales.

Tipos de política exterior: cuestión de adaptación

La política exterior puede clasificarse según el ámbito de interacción. Está la política exterior bilateral, que implica la relación entre dos Estados. En esta modalidad se busca el entendimiento, la colaboración y la solución de controversias a través de negociaciones, tratados y reuniones de alto nivel. Por su parte, la política exterior regional se da en ámbitos de este tipo, como la Unión Europea, la ASEAN y el Mercosur. También existe la multilateral, cuando las naciones llegan a acuerdos o cooperan en foros internacionales. Por último, la política exterior global abarca la aproximación de un país a los desafíos y oportunidades mundiales, y requiere de la coordinación con la comunidad internacional.

A su vez, la política exterior de un Estado depende de sus objetivos estratégicos y el contexto geopolítico.  La política exterior realista comprende que el sistema internacional es anárquico y que los Estados actúan en función de intereses de poder. Un ejemplo es Rusia, que pretende asegurar su influencia en el espacio postsoviético. En cambio, la política exterior liberal se basa en la cooperación y en crear instituciones para promover la paz y resolver conflictos. Un ejemplo es el liderazgo de Alemania en la Unión Europea.

Por otro lado, la política exterior constructivista se enfoca en normas, valores e ideas compartidas. Por ejemplo, durante su presidencia, Nelson Mandela redefinió la identidad de Sudáfrica a través de la paz y la apertura diplomática. Finalmente, la política exterior idealista promueve valores como la defensa de la democracia y los derechos humanos, a menudo sacrificando intereses a corto plazo. Por ejemplo, Costa Rica abolió su ejército en 1948 para enfocar esos recursos al desarrollo económico y social.

Este artículo fue redactado con ayuda de Jasper, un asistente de redacción de inteligencia artificial. Después fue revisado y corregido por un editor de EOM.

José Manuel Cuevas

Bogotá, 1996. Editor en El Orden Mundial. Doble grado en Historia y Periodismo en la Universidad de Navarra.