Rusia ha ido a la guerra contra Ucrania, pero ¿qué Rusia? Rusia es un país inmenso, ocupa un 11% de las tierras emergidas y esconde una inmensa diversidad y complejidad interna. Lo que importa en la Rusia central, en torno a Moscú, tiene muy poco que ver con los intereses de sus regiones del Lejano Oriente, a un continente de distancia. Generalmente tendemos a ver a Rusia hacia fuera y nos enfocamos en lo que la élite política y económica de Moscú y San Petersburgo se empeñan en exportan hacia el exterior, pero pocas veces nos paramos a analizar el mapa de su compleja geopolítica interna.
Rusia es el país más grande del mundo y su mapa está completamente condicionado por su medio físico, aunque la mayor parte de su territorio está muy poco poblado, como sucede en las amplias zonas de tundra y los bosques de taiga. El límite norte de la agricultura se sitúa además muy al sur del país, y aunque en Europa alcanza cierta amplitud, en Siberia se concentra cerca de las fronteras con Kazajistán, Mongolia y China.
En estas regiones meridionales fértiles se esconden los chernozem, los suelos más fértiles del mundo, que coinciden con las amplias estepas del mapa de Rusia. Sin embargo, su aprovechamiento y colonización ha sido tardía, y muchas veces requiere de regadíos. Estas estepas rusas se han convertido en uno de los graneros del mundo y una potente arma comercial para Moscú.
En este contexto, la población de Rusia queda distribuida en el mapa según los entornos físicos, que influyen de forma determinante su geopolítica interna. Las mayores densidades de población se dan el los bosques templados de la Rusia Central o el Cáucaso, el corazón del país, y en zonas de estepa siguiendo los grandes ríos y de reciente colonización (como la turística costa del mar Negro), además de en el entorno de San Petersburgo.
En su conjunto, Siberia (la parte asiática de Rusia) ocupa un 77% de la superficie del país y, por sí sola, ya sería el país más extenso del mundo. Sin embargo, la parte europea de Rusia es la que alberga el 75% de la población, cuya inmensa mayoría se encuentra en la franja templada al sur de la taiga.
Esta parte occidental del país, una zona que ocupa un 5% del país y que se sitúa entre la frontera norte de Ucrania y San Petersburgo, concentra un tercio de la población y un 43% del PIB. Una región de bosques templados que, a grandes rasgos, es la región nuclear del país. Desde aquí Rusia se expandió y colonizó el territorio hacia el este, siguiendo el eje del Transiberiano y la estrecha franja entre la estepa y la taiga, para luego ensancharse hacia la propia estepa.
No obstante, esta colonización se hizo sobre territorios poco poblados, pero habitados por numerosos pueblos de religión y lengua diferentes a las de la Rusia eslava y ortodoxa. Rusia se autoconsidera como un Estado plurinacional y alberga unas 200 nacionalidades, muchas de ellas con sus propias repúblicas dentro del país pero donde frecuentemente han sido superadas por la afluencia de rusos étnicos.
Estas minorías se concentran en el Cáucaso, en el espacio entre el Volga y los Urales, en las regiones montañosas del sur de Siberia (al sur del Transiberiano) y en las regiones frías. Salvo los pueblos del Volga, todas estas minorías ocupan los espacios ambientalmente marginales, fríos y geográficamente complicados del mapa de Rusia, aunque muchos de ellos ricos en materias primas, y eso va a marcar muchos elementos de la geopolítica interna de Rusia.
Este es el caso de regiones como la República de Komi y los distritos autónomos de Nenetsia, Yamalia-Nenetsia y Janti-Mansi, todas ellas en la parte norte de los Urales y origen de la mayor parte del gas que se extrae en Rusia, que se suele enviar a Europa ya que la infraestructura para exportarlo a Asia es aún limitada. Pero también es el caso de la mayoría de regiones del norte de Siberia, ricas en materias primas pero poco pobladas, y donde gran parte de los beneficios de la extracción de esos recursos acaban fuera de la región, e incluso los trabajadores que se contratan para extraerlos son migrantes de otras partes de Rusia.
De esta forma, los contrastes en riqueza y desarrollo dentro del mapa de Rusia acaba siendo inmensos, condicionando su geopolítica interna. Mientras que la parte central de la Rusia europea concentra recursos y oportunidades junto al poder político y económico, Siberia y, sobre todo, las regiones étnicas, son marginadas y explotadas.
El acceso de Rusia al mar o cómo hacer navegable una potencia terrestre
Uno de los retos que tiene Rusia para exportar su riqueza mineral, el grano o los hidrocarburos, es poder llevarlos hasta el mar. El país es inmenso, la mayor parte de su costa no está libre de hielo durante todo el año y las costas que consiguen escapar de esta limitación están en pequeños mares semicerrados y separados entre sí. Por ello Rusia ha construido el sistema unificado de aguas profundas, que mediante un sistema de embalses y canales permite usar ríos como el Don y el Volga para comunicar internamente el mar de Barents, el Báltico, el Negro y el Caspio puenteando Europa.
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