Con 147 millones de personas, Rusia es el noveno país con más habitantes del mundo. Una potencia demográfica que, sin embargo, también se encuentra entre los Estados menos densamente poblados, y es que el mapa de Rusia es inmenso. Con un territorio que abarca casi un 11% de las tierras emergidas, Rusia es el país más grande del planeta, aunque su densidad media es de solo 8,59 habitantes por kilómetro cuadrado, la doceava más baja entre los países independientes.
Para ponerla en contexto, se trata de una densidad similar a la de la menos poblada de las provincias españolas, Soria (8,65 hab/km²), pero donde existen importantes desequilibrios: Rusia alberga megaciudades como Moscú, la mayor ciudad de Europa y la decimoquinta del mundo, y otras dieciséis áreas urbanas millonarias a la par que inmensos territorios completamente despoblados.
Mientras que en las ciudades federales de Moscú y San Petersburgo la densidad es de varios miles de habitantes por km² (habitual en una gran ciudad), en el extremo oriental del país, en Chukotka, es de solo 0,07 hab/km². Y es que en la mayor parte del mapa Rusia la densidad no alcanza los 5 habitantes por km², y en Chukotka, Nenetsia, Yamalia-Nenetsia o Yakutia, regianes situadas en la zona ártica, no se llega al habitante por kilómetro cuadrado.
La presencia de grandes ciudades altera las cifras demográficas de algunos óblasts, inflando la densidad media aunque gran parte de esa población se encuentre concentrada en una única gran área urbana. No obstante, todas las ciudades millonarias del país están situadas en su mitad occidental, al igual que sucede con la población. De hecho, de los 147 millones de habitantes de Rusia, más del 75% viven en la parte europea, pese a que esta supone menos de un cuarto del país.
Siberia y en especial las regiones orientales están muy poco pobladas, con los habitantes concentrados en un gran eje vinculado a la expansión del Imperio ruso y las características bioclimáticas del entorno que condicionaron ese proceso. Un eje que todavía sigue la senda del Transiberiano, especialmente visible en el mapa Siberia, aunque con una pérdida paulatina de densidad de población hacia el este.
En la parte europea se encuentran las regiones con más densidad del mapa de Rusia. Además de las ciudades de Moscú y San Petersburgo, están los óblasts de Moscú (que rodea la ciudad y gana densidad gracias a sus suburbios) e Ingusetia en el Cáucaso, ambos con más de 100 hab/km².
El acceso de Rusia al mar o cómo hacer navegable una potencia terrestre
Desde la populosa Moscú parten los grandes ejes demográficos del mapa de Rusia, en donde se concentra la mayor densidad fuera de las grandes ciudades, con tasas medias de más de 40 hab/km². Estos son los ejes del Volga hacia el este y del Don hacia el sur, que han seguido los grandes ríos del país y sus ejes de articulación durante siglos, y en menor medida el del Transiberiano, que en su parte europea se superpone en parte al del Volga.
A estos ejes hay que sumar la zona del Cáucaso, una región con múltiples minorías étnicas que son mayoritarias en buena parte de la zona. El mapa de densidad de Rusia sigue todavía hoy muy condicionado por los patrones ambientales, con una población que se mantiene muy concentrada en las regiones más templadas.







