Europeístas contra atlántistas

¿Quién debe defender la Unión Europea? Europeístas contra atlantistas

La política de seguridad de la UE está dividida entre los europeístas, que abogan por que la Unión Europea se transforme en una alianza militar, y los atlantistas
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La Unión Europea nació como una alianza económica paralela a la alianza militar de la OTAN. Durante años, mientras Europa se encargaba de su propio desarrollo económico, el peso de la defensa recaía en Estados Unidos. El sistema funcionó mientras duró la Guerra Fría y Washington mantenía intereses defensivos en Europa. Pero una vez acabada, con un Estados Unidos cada vez más centrado en el Pacífico o en un giro sobre sí mismo, Europa ha visto como sus intereses regionales en defensa se veían comprometidos y que podía ser interesante encargarse de su propia defensa con sus propias estrategias e intereses. Sin embargo, el miedo a países como Rusia no ha puesto de acuerdo a todos los socios, abriendo durante los últimos años una brecha entre los europeístas y los atlantistas.

Con la descomposición de la URSS y el final de la Guerra Fría, Estados Unidos pasó a centrar sus interese militares en Oriente Próximo y el Pacífico, y aunque la OTAN se expandió en Europa ante el temor de los antiguos miembros del telón de acero a Rusia y a sus intervenciones, los intereses de EE. UU. en la región han seguido disminuyendo. Así, fue Francia quien forzó la intervención de la OTAN en Libia en 2011 ante la inacción estadounidense. A su vez, EE.UU. ha empezado a reclamar, cada vez con más insistencia, una mayor contribución económica al resto de miembros de la alianza.

Las grandes potencias de la UE –Francia, Alemania, España e Italia–, todas ellas occidentales y lejos de Rusia, tienen una tendencia europeísta en materia de defensa, especialmente Francia. Estos países abogan por que la Unión Europea se transforme también en una alianza militar (aunque la UE ya recoge la defensa mutua en caso de un ataque externo) que sustituya a la OTAN, con su propia agenda, y que sirva para actuar con rapidez en su área de influencia sin necesidad de esperar una tardía movilización estadounidense como ocurrió en Libia.

Frente a ellos se encuentran los países atlantistas, aquellos que generalmente pertenecieron al bloque comunista y que prefieren que su defensa siga recayendo en Estados Unidos. El bloque está encabezado por Polonia y Hungría, muy vinculados a la Iniciativa de los Tres Mares y generalmente temerosos ante una intervención rusa, por lo que no quieren jugársela con la construcción de una nueva alianza militar. Aquí también aparecen países que tampoco quieres ceder más competencias a la Unión Europea, como los del Grupo de Visegrado o los Países Bajos, y otros como Portugal, muy vinculado a las dinámicas atlánticas y anglosajonas y no tanto a las del interior del continente.

¿Quién financia la OTAN?

No obstante, no todo en la política de seguridad de la UE se divide entre europeístas y atlantistas, ya que no todos los socios comunitarios forman parte de la OTAN. Suecia, Finlandia, Austria, Malta y Chipre son parte de la la Unión Europea sin estar amparadas por la OTAN, y en principio no se han pronunciado en esta división de europeístas contra atlantistas.

En una cuarta categoría estaría Dinamarca, que plantea su propia estrategia de defensa, el soberanismo. Y aunque es miembro fundado de la OTAN, el país apuesta por una política en la que cada Estado se haga cargo de su propia defensa.

Europeístas contra atlantistas: la división de la UE sobre la defensa europea

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