El pulso entre la OTAN y Rusia por Europa del Este

Europa del Este, y más concretamente los países del antiguo Pacto de Varsovia, es una zona de seguridad clave tanto para la OTAN como para Rusia. A medida que la Alianza acerca su escudo antimisiles a la frontera rusa, crece la sensación de amenaza en Moscú, que está lanzando cada vez más operaciones de influencia en esos países. Dada su efectividad, estas operaciones de injerencia suponen uno de los mayores retos de la OTAN.
GeopolíticaRusia y espacio postsoviético
El pulso entre la OTAN y Rusia por Europa del Este
Fuente: Mailtoanton (Wikimedia).

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

Putin aprobó en junio de 2020 los nuevos principios de la política nuclear rusa, actualizando las razones por las que Rusia estaría dispuesta a usar armas nucleares, incluyendo tanto el uso de armas nucleares como de armas convencionales contra la Federación Rusa. La publicación de estos principios ya supone un acto disuasorio: una advertencia contra otros actores internacionales que quieran actuar contra los intereses de Rusia. De hecho, en 2014 ya se publicó un documento similar estableciendo la nueva doctrina de disuasión nuclear y al poco tiempo se filtró otro documento clasificado que era mucho menos restrictivo en el uso de armas nucleares. ¿Se filtró a propósito desde el Kremlin como advertencia a otras potencias? Este gran juego psicológico subyace a muchas de las decisiones políticas y de seguridad que toman la OTAN y Rusia a día de hoy, y muchas de ellas se toman en los países del antiguo Pacto de Varsovia.
El radar de la OTAN en la República Checa
Cabría preguntarse por qué sigue Rusia tan preocupada por las actividades de la OTAN en 2020. Después de todo, desde la caída de la Unión Soviética la OTAN ha reducido en un 90% el número de armas nucleares que tiene oficialmente en el continente europeo. En la actualidad, EE. UU. tiene desplegadas armas nucleares en Alemania, Bélgica, Italia, Países Bajos y Turquía. Sin embargo, la Alianza ha seguido expandiéndose, absorbiendo a los países de la antigua esfera de influencia soviética y abriendo bases militares en su territorio. La mayor preocupación de Rusia es que la OTAN almacene armas nucleares cerca de su frontera en secreto y, por tanto, critica con vehemencia cualquier proyecto de la Alianza en Europa del Este. Al mismo tiempo, Moscú supuestamente mantiene un arsenal nuclear en Kaliningrado, a escasos kilómetros de las fronteras con Polonia y Lituania. 

¿Por qué Kaliningrado pertenece a Rusia?

La inclusión de la Alemania occidental en la OTAN en 1955 llevó a la Unión Soviética a c...

Si quieres seguir leyendo este artículo, suscríbete a EOM. Lo que pasa en el mundo te afecta; comprenderlo es más necesario que nunca.

Suscríbete por solo 6€ al mes

Javier Espadas

Vitoria-Gasteiz, 1992. Máster en Geopolítica y Gran Estrategia en la Universidad de Sussex y posgrado en Política Europea por la Universidad Libre de Bruselas (VUB). Grado en Filosofía por la UAM. Actualmente, trabajo en Moscú como analista político en Urus Advisory, especializado en el antiguo espacio soviético. Analizando la política como Царское дело ('asunto del zar').