La Organización del Tratado del Atlántico Norte, la OTAN, es la mayor alianza militar de nuestro tiempo, una superviviente de la Guerra Fría que nació en 1949 y que se ha mantenido en funcionamiento pese a la disolución de la URSS. La Alianza cuenta con un inmenso presupuesto en de defensa, pero, ¿Quién financia la OTAN?
Aunque la sede de la OTAN se encuentra en Bruselas, y la inmensa mayoría de sus miembros son europeos, la OTAN depende principalmente de Estados Unidos, potencia en torno a la cual se formó el bloque y que sigue marcando sus políticas, estrategias e intervenciones militares.
El peso de Estados Unidos en la OTAN se ve especialmente bien en el presupuesto de defensa de la Alianza Atlántica, del que EE.UU. es responsables en casi un 70%. Y, aunque en los últimos años Washington ha logrado un mayor compromiso del resto de miembros al ir reduciendo el peso relativo de Estados Unidos a la vez que aumentar el de sus socios, las diferencias a salvar son tan grandes que la presencia de Estados Unidos sigue siendo hegemónica.
De los 30 miembros de la OTAN, catorce mantienen el 97,8% del presupuesto de defensa conjunta, aunque en realidad Estados Unidos representa más de dos tercios del total, mientras que los 13 países siguientes solo el 28,7%. El segundo país con mayor presupuesto en defensa, el Reino Unido, solo aporta el 6,2% a la Alianza, y a partir del décimo puesto ningún país aporta más de un 1% al gasto en defensa de la OTAN.
La presidencia de Donald Trump en Estados Unidos tuvo mucha importancia en estos cambios recientes en la financiación de la OTAN. Durante su mandato, el magnate presionó al resto de miembros para que aumentasen su presupuesto en defensa hasta al menos el 2% de sus respectivos PIB.
Antes, en 2014, y también presionados por Estados Unidos, los miembros de la OTAN ya habían acordado aumentar sus respectivos presupuestos en defensa al 2% de sus respectivos PIB, destinando el 20% del mismo a la compra de equipo, aunque contaban con un plazo de 10 años y era un compromiso no vinculante.
No obstante, la mayoría de países incumplen por el momento el compromiso. Grecia es el país que proporcionalmente a su PIB más dinero destina a defensa, un 3,82%, seguido de Estados Unidos con un 3,52%. Tras ellos solamente Reino Unido, Francia, Croacia, los países bálticos, Polonia y Rumanía alcanzan el gasto del 2% del PIB en defensa.
https://elordenmundial.com/obliga-la-otan-a-sus-miembros-a-gastar-el-2-del-pib-en-defensa/
En el lado opuesto Islandia, pese a ser unos de los países fundadores de la OTAN, tiene un presupuesto en defensa cero al ser uno de los pocos países sin ejército, por lo que tampoco llegará a cumplir el compromiso del 2%. El pequeño ejército de Luxemburgo tampoco llega a gastar un 1% del PIB en defensa. El tercer país que proporcionalmente menos aporta es España, que supera por poco el 1% de su PIB en defensa, pese a su pretensión de ser una potencia media.
El presupuesto en defensa conjunto de la OTAN es de 1,174 billones de dólares, aunque la financiación directa de la Alianza Atlántica es de solo 1.800 millones en 2022. Este presupuesto propio está destinado a pagar al personal civil, los costos operativos, los gastos de la sede y los programas civiles y de misiones y operaciones de la estructura de comando de la OTAN.







