¿Quiénes son los tártaros?

Hablar de “tártaros” puede referir a distintos pueblos. Los principales son los del Volga, que suponen la minoría más numerosa en Rusia, y los de Crimea, que han quedado en medio de la tensión entre el Kremlin y Ucrania
EOM explicaSociedadRusia y espacio postsoviético
¿Quiénes son los tártaros?
Niños tártaros ucranianos en la conmemoración de 2016 de la deportación estalinista de 1944. Fuente: Adam Jones (Wikimedia Commons)

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

Escucha este artículo

Los tártaros son un conjunto de pueblos túrquicos que habitan sobre todo en Rusia, Europa del Este y Asia Central. La mayoría son musulmanes suníes y hay una minoría cristiana ortodoxa, y hablan tanto su propio idioma como la lengua nacional de los países donde viven. Su historia ha pasado por exilios y persecuciones en función de las disputas por el poder que involucran sus territorios. No obstante, el origen del término “tártaro”, que es una denominación general, y su procedencia no están claros. 

Orígenes difusos

No hay consenso sobre el origen de la palabra “tártaro”. Una de las teorías más aceptadas es que deriva del chino Ta-Tan, en referencia a los pueblos conquistados por el Imperio mongol en el siglo XIII. Sin embargo, los mongoles fueron asimilados en estos pueblos, y pronto “mongol” y “tártaro” se consideraron sinónimos. Otra teoría, menos aceptada, se remonta a un diccionario de lenguas túrquicas del siglo XI donde se menciona la existencia de una rama tártara.

La procedencia de los tártaros también es incierta, pero hay tres teorías principales. Por un lado, la teoría bulgarista afirma que estos pueblos ya vivían en la Bulgaria del Volga, en la actual Rusia, desde el siglo VIII, y los pueblos vecinos los apodaron así. Bajo esa óptica, serían autóctonos de la región rusa de Tartaristán. Por otro lado, la teoría tártaro-túrquica considera que surgieron en el siglo VI y recibieron influencias de etnias túrquicas y del Imperio mongol. Por último, la teoría tártaro-mongola considera que los tártaros y los mongoles eran tribus nómadas de Asia Central que invadieron la actual Tartaristán. Con todo, estudios genéticos han demostrado que las distintas poblaciones tártaras, como los del Volga o los de Crimea, tienen orígenes diferentes.

Los tártaros: una historia de persecución

La historia de los tártaros está marcada por exilios y persecuciones. La mayoría tuvo que convertirse al islam en el siglo X porque pasó a ser la religión oficial de la Bulgaria del Volga. En el siglo XIII quedaron bajo influencia de la Horda de Oro, ubicada entre las actuales Rusia, Ucrania y Kazajistán, primero como parte del Imperio mongol y luego independiente. Esta zona se dividió en el siglo XIV en diferentes kanatos: Kazán, Astracán, Siberia y Crimea. Salvo el último, todos serían conquistados por el ruso Iván el Terrible en el siglo XVI. Su religión les hizo sufrir la política de erradicación del emperador ortodoxo. Fueron perseguidos hasta que Catalina la Grande les dejó mantener su fe en el siglo XVIII. No obstante, la emperatriz rusa anexó el kanato de Crimea, lo que causó el exilio de miles de tártaros al Imperio otomano.

Tras la revolución bolchevique, Vladímir Lenin constituyó en 1920 la República Socialista Soviética Autónoma Tártara, en la Gobernación de Kazán, para darles más autonomía. Este territorio se convertiría en los años noventa en la República de Tartaristán de la Rusia actual. Los tártaros rusos, mayoría de estos pueblos, son más de cinco millones de personas y el Estado los considera una minoría nacional. Además, están en Ucrania, Uzbekistán, Kazajistán y Turquía, entre otros países.

Los tártaros de Crimea, en cambio, fueron deportados en 1944 por Iósif Stalin, acusados de haber colaborado con los nazis. Este episodio, conocido como Sürgün, provocó el exilio de más de 190.000 personas que sólo empezaron a volver con la desestalinización de Nikita Jruschov. Después de la caída de la URSS, los tártaros de Crimea obtuvieron la nacionalidad ucraniana y formaron el Mejlis o Congreso del Pueblo Tártaro de Crimea.

Sin embargo, el acercamiento del presidente Víktor Yanukóvich a Rusia y las protestas del Euromaidán en 2014 mostraron la división en Crimea entre la población prorrusa y los tártaros. Estos últimos se mostraron proeuropeos y contrarios a la anexión rusa de ese año, y desde entonces han sido perseguidos y el Mejlis fue declarado organización extremista. Hoy en día son un 12,7% de la población de la península, y Ucrania reconoce a los tártaros nacionales como población indígena. Mientras que el Ejército ruso ha reclutado en masa a los de Tartaristán y de Crimea para la invasión actual, Volodímir Zelenski nombró en septiembre de 2023 a un tártaro de Crimea, Rustem Umiérov, como ministro de Defensa.

Marina Acebes

Soria, 2000. Graduada en Relaciones Internacionales y Economía por la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). Interesada en la macroeconomía, la geopolítica y las curiosidades sobre los países.