¿Quiénes son los siloviki?

Los ‘siloviki’ son políticos rusos que provienen de los servicios de inteligencia. Se trata de una de las fuerzas principales en el Kremlin y un apoyo e influencia para Putin, pero tienen divisiones internas
EOM explicaPolítica y eleccionesRusia y espacio postsoviético
¿Quiénes son los siloviki?
El presidente ruso, Vladímir Putin, reunido en 2016 con su ministro de Exteriores (i) y los directores de dos servicios de inteligencia. Fuente: Kremlin (Wikimedia Commons)

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Los siloviki (‘hombres fuertes’) son políticos rusos que provienen de los servicios de seguridad y de inteligencia. La palabra viene del término “instituciones de fuerza”, empleado a principios de la era del expresidente Borís Yeltsin en los años noventa para referirse a los servicios militares y de seguridad. Se trata de una de las fuerzas principales en el Gobierno ruso y un apoyo clave para el presidente Vladímir Putin, quien también ha aprovechado sus divisiones para mantenerse en el poder. 

Putin y los hombres fuertes del Consejo de Seguridad 

El término “siloviki” viene de la Rusia postsoviética. Empezó a usarse en referencia a los políticos que provenían de instituciones de seguridad como el KGB o el GRU, la inteligencia militar. Ganaron notoriedad a finales de los años noventa con el ascenso de Putin, quien era uno de ellos. Como nuevo primer ministro y después presidente empezó a designar a excompañeros del KGB y aliados en puestos políticos. Por ejemplo, Putin instauró a Nikolái Pátrushev como director del Servicio Federal de Seguridad (FSB) y después como secretario del Consejo de Seguridad. Hoy en día, Pátrushev y otros siloviki forman parte de su círculo de confianza. Entre ellos están el director de la agencia de inteligencia FSB, Alexánder Bórtnikov, el del Servicio de Inteligencia Exterior, Serguéi Narishkin, o el ministro de Defensa, Serguéi Shoigú.

Los siloviki comparten la visión de un Estado y una economía fuertes, además de una línea dura en política internacional, siguiendo su defensa de la grandeza de Rusia. Su rol en el Consejo de Seguridad, organismo que coordina la actuación de las distintas fuerzas y donde son la mitad de los miembros permanentes, les ha permitido promover esta visión e influir en la política rusa. Por ejemplo, se cree que Shoigú y Pátrushev convencieron a Putin de entrar en la guerra de Siria en 2015.

Luchas internas por el poder 

Pese a la percepción occidental de unidad entre los siloviki, han sido un grupo dividido con intereses en conflicto. De cara a las elecciones presidenciales de 2008, por ejemplo, los clanes del director del Servicio Federal de Control de Drogas, Víktor Cherkésov, y del director ejecutivo de la petrolera estatal Rosneft, Ígor Sechin, lucharon por acceso a recursos e instalar un candidato afín a sus intereses. Este enfrentamiento también demostró cómo Putin limita sus ambiciones para evitar que acumulen demasiado poder. Por ejemplo, permitió que el clan de Sechin tomase la Agencia de Aduanas y después despidió a su candidato preferido.

Los intereses personales y económicos de los siloviki también les han llevado a enfrentarse con otras facciones políticas, además de corromper la economía rusa. Por ejemplo, Sechin acusó en 2016 al entonces ministro de Desarrollo Económico, Alexéi Uliukáev, de haber exigido dinero a cambio de aprobar que Rosneft comprara más del 50% de la petrolera Bashneft años antes. Aparte del interés económico, Uliukáev también era una figura liberal aliada del entonces primer ministro Dimitri Medvédev, adversario de Sechin. 

La guerra de los siloviki en Ucrania 

El antagonismo de los siloviki hacia Occidente también es uno de los factores detrás de la decisión de Putin de invadir Ucrania en febrero de 2022. En especial los vínculos y presunta influencia de Pátrushev y Shoigú habrían sido determinantes para convencer al mandatario ruso. Sin embargo, los fracasos en la guerra han hecho surgir críticas contra el ministro de Defensa y otros siloviki por parte de un ala más radical liderada por el jefe de Chechenia, Ramzán Kadírov, y el del grupo de mercenarios Wagner, Yevgueni Prigozhin, que ahora forman una nueva base de apoyo para Putin.

Mencía Montoya Barreiros

Madrid, 2000. Grado en Relaciones Internacionales por la Universidad King’s College London y Máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos por la Universidad Carlos III. Interesada en seguridad internacional, Oriente Próximo, el Sahel y la naturaleza de conflictos actuales.