Las visitas papales desde el Concilio Vaticano II - Mapas de El Orden Mundial - EOM
Viajes internacionales de los distintos papas vaticanos

Cartografía Geopolítica Mundo

Las visitas papales desde el Concilio Vaticano II

Descripción del gráfico

En el mundo de la política internacional hay una creencia muy extendida que defiende que la influencia política de un país está estrechamente ligada a su tamaño en términos de población, ejército y economía. Pero nada más lejos de la realidad. Con tan solo 44 hectáreas de extensión y menos de mil habitantes, la Ciudad del Vaticano es uno de los actores más influyentes de la arena política global. ¿La razón? El Vaticano es la sede de la Iglesia católica romana, una religión que agrupa a 1.300 millones de fieles en todo el mundo.

La Ciudad del Vaticano ha actuado como catalizador en la caída de varios regímenes autoritarios en la antigua Europa del este y América Latina, así como mediador en múltiples conflictos domésticos e internacionales, como el que enfrentó a Argentina y Chile en 1978. Sin embargo, la agenda política del Vaticano, y en especial una de sus herramientas geopolíticas más importantes, las visitas papales, no han sido estudiadas con detenimiento en las últimas décadas. Por esa razón, los investigadores de la Universidad de Hamburgo Marek Endrich y Jerg Gutmann decidieron comprobar el efecto que las visitas de los papas más allá de Italia tenían en el comportamiento de los diferentes Gobiernos. Los resultados de su investigación, titulada “Pacem in Terris: ¿Son las visitas papales una buena noticia para los derechos humanos?”, fueron publicados el pasado mes de julio.

¿Quieres recibir contenidos como este en tu correo?

Apúntate a nuestro boletín semanal

Sus dos principales conclusiones son, por un lado, que los Gobiernos tienden a mejorar la protección de los Derechos Humanos antes de la visita de un papa y, por otro, que las visitas papales tienen más probabilidades de tener como destino aquellos países donde la crítica de la Iglesia católica puede tener un impacto mayor.

Hasta 1964, ningún papa había abandonado jamás Europa. Ese año, Pablo VI, que había sido nombrado papa en 1963, comenzó a aplicar la nueva doctrina acordada en el Concilio Vaticano II. Impulsado por el papa Juan XXIII en 1959 con el objetivo de renovar la Iglesia católica y actualizarla a los nuevos tiempos (aggiornamento), el Concilio Vaticano II marcó un antes y un después en el devenir de la religión cristiana. Su conclusión más importante es que la Iglesia debía salir afuera a buscar a sus fieles: convertirse en un actor proactivo, dinámico, y mejorar su relación con otras religiones, sobre todo las orientales, para renovar la imagen del catolicismo en el mundo.

El cristianismo en el mundo

Desde entonces y hasta 2017, según el estudio de Endrich y Gutmann, se han producido hasta 275 visitas papales más allá de Italia. La mayoría de ellas fueron protagonizadas por Juan Pablo II, conocido como el “papa viajero”, que sumó 200 visitas a 125 países a lo largo de sus 27 años de papado. En cuanto a los países más visitados desde 1964, teniendo en cuenta los cuatro papas que han pasado por el Vaticano desde entonces, Estados Unidos y Polonia han sido sus destinos favoritos con diez visitas cada uno, seguidos de Francia (9), España (8) y Portugal (7).

Artículos relacionados

Comentarios