¿Qué es la teoría del dominó?

El presidente estadounidense Dwight Eisenhower planteó la teoría del dominó en los años cincuenta viendo que el comunismo se estaba expandiendo por Asia. Fue la justificación para entrar en Vietnam y una visión que se asentó para interpretar fenómenos internacionales
EOM explicaGeopolíticaMundo
¿Qué es la teoría del dominó?
Caricatura sobre la teoría del dominó durante las revueltas árabes. Fuente: Carlos Latuff (Wikimedia Commons)

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores. Suscríbete por solo 5€ al mes.Guardar artículo

Escucha este artículo

La teoría del dominó es una teoría geopolítica que sugiere que los cambios políticos en un país pueden provocar eventos similares en otros cercanos, como una secuencia de fichas de dominó cayendo una tras otra. Esta visión fue prominente durante la Guerra Fría. Estados Unidos la usó para justificar su intervención en diversas partes del mundo, bajo la premisa de que la expansión del comunismo en un país podría desencadenar una reacción en cadena que afectaría a las naciones vecinas y, potencialmente, a la seguridad global.

La justificación para entrar en Vietnam

La teoría del dominó tiene sus raíces en la posguerra de la Segunda Guerra Mundial. Ante el riesgo de que los países europeos cayeran bajo influencia comunista y de la Unión Soviética, Estados Unidos adoptó en 1947 la doctrina Truman y el Plan Marshall para apoyarlos con asistencia económica y militar. Esta política del presidente Harry S. Truman y el auge del comunismo en Europa del Este sentaron las bases para la idea del efecto dominó, que influiría en la estrategia geopolítica de Estados Unidos durante décadas.

Bajo la presidencia de Dwight D. Eisenhower, la teoría del dominó se vinculó con la expansión del comunismo en Asia. Tras el triunfo comunista en la guerra civil china en 1949 y la guerra de Corea entre 1950 y 1953, Eisenhower planteó la teoría al año siguiente por la situación de Indochina. Los comunistas del Vietminh habían liderado la lucha por la independencia contra Francia, por lo que el Gobierno estadounidense temía que se expandiera el comunismo en la región. En rueda de prensa, el presidente estadounidense habló del “principio de la ficha de dominó que cae”. Ese razonamiento fue una justificación para intervenir en Vietnam con el fin proteger la seguridad y los intereses occidentales en la Guerra Fría. 

La implicación estadounidense comenzó con asistencia militar y económica, y terminó en un completo compromiso militar. Las primeras tropas llegaron en 1965, pero la guerra resultó en una costosa derrota en términos humanos y financieros para Estados Unidos, que se retiró en 1973. A su vez, la contienda dejó heridas en la sociedad estadounidense y cambió la percepción internacional respecto a su política exterior. La guerra finalmente terminó en 1975 con la caída de Saigón y la reunificación del país en 1976 como República Socialista de Vietnam. El efecto dominó se extendió a Camboya, donde los Jemeres Rojos instauraron una dictadura hasta 1979, y en Laos, donde el Pathet Lao tomó el poder en 1975.

A su vez, la teoría del dominó se extendió en la política exterior estadounidense a lo largo de toda la Guerra Fría. Se vio reflejada en intervenciones en África, Asia y América Latina, donde Estados Unidos apoyó a Gobiernos anticomunistas o participó en conflictos armados y golpes de Estado. Por ejemplo, en América Latina estuvo detrás de la caída de Jacobo Arbenz en Guatemala y de Salvador Allende en Chile, y buscó derrocar al régimen castrista en Cuba, pero apoyó al resto de dictaduras. En África, apoyó a fuerzas anticomunistas en Angola, Mozambique, la República Democrática del Congo o Somalia.

Otras teorías del dominó

La teoría del dominó no se limitó al comunismo o a la Guerra Fría. Estados Unidos mantuvo esa idea en su política exterior durante la guerra contra el terror en Oriente Próximo. A raíz del 11S, invadió Afganistán e Irak con el pretexto de prevenir la expansión del terrorismo y la formación de regímenes hostiles para la seguridad regional y global. El concepto también se ha usado respecto a la crisis económica global de 2008, para describir la propagación del colapso financiero de Estados Unidos hacia las economías de Europa y Asia. De igual manera, las revueltas árabes que comenzaron en 2010 fueron otro ejemplo de efecto dominó, por las muestras de descontento y la caída de algunos Gobiernos en Oriente Próximo y el norte de África.

Por último, la reacción de Rusia ante movimientos prodemocráticos en países de su esfera de influencia también ha indicado su propia teoría del dominó. Las revoluciones de colores en Georgia, Ucrania o Kirguistán revelaron cómo las aspiraciones de democracia y autonomía podrían encender sentimientos similares en otras antiguas repúblicas soviéticas. Rusia, de hecho, terminó interviniendo en Georgia en 2008 y en Ucrania en 2014. La actual guerra de Ucrania también se ha visto bajo la óptica de la teoría del dominó: Rusia considera una amenaza el acercamiento de Ucrania a Occidente, mientras que en Unión Europea hay países como los bálticos o Polonia que perciben que pueden ser los próximos.

Este artículo fue redactado con ayuda de Jasper, un asistente de redacción de inteligencia artificial. Después fue revisado y corregido por un editor de EOM.

José Manuel Cuevas

Bogotá, 1996. Editor en El Orden Mundial. Doble grado en Historia y Periodismo en la Universidad de Navarra.