Se conoce como doctrina Truman a la política exterior estadounidense que buscaba contener la expansión del comunismo a nivel mundial al comienzo de la Guerra Fría. Recibe su nombre del presidente Harry Truman y se basaba en ofrecer asistencia económica y militar a países para evitar que cayeran en la órbita soviética. El mandatario demócrata presentó su doctrina el 12 de marzo de 1947, cuando se dirigió al Congreso de Estados Unidos en busca de apoyo financiero para Grecia y Turquía. Las ideas de Truman definieron la política exterior estadounidense durante todo el conflicto contra la URSS e inspiraron la creación de proyectos como el Plan Marshall o la OTAN.
La URSS, la nueva amenaza estadounidense en la Guerra Fría
El origen de la doctrina Truman se sitúa en el ocaso de la Segunda Guerra Mundial. La muerte del presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt en abril de 1945 precipitó la llegada de su vicepresidente, Harry Truman, a la Casa Blanca. Truman heredó un país que todavía se hallaba en guerra con Japón y que, además, tenía que liderar la construcción del orden mundial posbélico. Su estreno en la escena internacional se produjo en la Conferencia de Potsdam de julio a agosto de 1945, la última cita que reunió a los líderes del Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Soviética al final de la guerra.
En la ciudad alemana de Potsdam, el primer ministro británico Winston Churchill —sustituido por Clement Attlee tras perder las elecciones—, Truman y Stalin acordaron la fragmentación de Alemania, el establecimiento de la nueva frontera de Polonia y las indemnizaciones de guerra. La reunión puso de manifiesto las tensiones entre las potencias aliadas.
El principal punto de fricción era la bomba atómica. Truman aterrizó en Alemania sabiendo que disponía de la primera arma nuclear de la historia y no dudó en usarla en contra Hiroshima y Nagasaki para provocar la rendición incondicional de Japón y lanzar un aviso a Stalin. El bombardeo nuclear marcó el inicio de la era del llamado equilibrio del terror, una teoría según la cual ambas potencias se disuadían mutuamente de atacarse y que caracterizó las relaciones entre Estados Unidos y la URSS durante la Guerra Fría.
Doctrina Truman, una política de contención del comunismo
El estallido de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética obligó a Truman a redefinir su política exterior. El líder demócrata siguió la política de contención formulada por el diplomático estadounidense George Kennan en su famoso Telegrama largo de febrero de 1946. Kennan, subjefe de la misión diplomática estadounidense en Moscú, sostenía la necesidad de detener la expansión del comunismo más allá del telón de acero, que separaba al bloque socialista del resto de Europa.
Tras la Segunda Guerra Mundial, los países de Europa occidental se hallaban en una situación de extrema precariedad. Las secuelas del conflicto habían sumido a los Estados europeos en una crisis económica, política y social de la que los partidos comunistas se podían beneficiar. Esta coyuntura era especialmente delicada en Grecia y Turquía. En el primero, el Gobierno monárquico libraba una guerra civil contra la guerrilla comunista desde 1946. En cuanto al segundo, Estados Unidos temía que la URSS se hiciera con el control de los estratégicos estrechos turcos, el punto de conexión entre el mar Negro y el mar Mediterráneo.
Ante esta tesitura, Truman decidió materializar su nueva doctrina solicitando al Congreso la aprobación de un plan de ayuda económica y militar para ambos países por valor de cuatrocientos millones de dólares. El presidente necesitaba el respaldo de los republicanos para sacar adelante sus propuestas, de manera que pronunció un apocalíptico discurso en el que enfatizaba el peligro global del comunismo. El respaldo de los congresistas a esta iniciativa impulsó el cambio de paradigma en la política exterior estadounidense. La doctrina Truman se consolidó meses después con el Plan Marshall, un programa de asistencia técnica y económica que permitió la reconstrucción y la reactivación económica de Europa occidental. La culminación del plan de contención llegó en 1949 con la creación de la OTAN, la alianza militar entre Estados Unidos y Europa occidental.
Intervencionismo y anticomunismo, el legado de la doctrina Truman
La doctrina Truman determinó la política exterior de Estados Unidos durante toda la Guerra Fría. El temor a la propagación del comunismo extendió el intervencionismo estadounidense a cualquier rincón del planeta, como se vio en las guerras de Corea y de Vietnam o el golpe de Estado en Chile en 1973. El ferviente anticomunismo de Washington también dejó secuelas internas como el macartismo, las persecuciones políticas realizadas contra cualquiera que fuese sospechoso de defender ideas izquierdistas en Estados Unidos en la década de los cincuenta.