El 9 de mayo es un día marcado en rojo en el calendario ruso. Cada año, la Plaza Roja de Moscú acoge uno de los mayores desfiles militares del mapa del mundo para celebrar el Día de la Victoria, la fecha en la que se celebra el triunfo de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial o, como se conoce en el antiguo bloque soviético, la Gran Guerra Patria.
En la URSS, sin embargo, el Día de la Victoria no fue una celebración generalizada hasta 1965, y tras la caída del bloque soviético pasaron varios años sin que se celebrara la conmemoración. La llegada de Vladímir Putin al poder terminó por resucitar esta fecha para avivar el nacionalismo ruso y mirar con orgullo ―y cierta nostalgia― al pasado.
Con todo, el Día de la Victoria no conmemora exactamente la fecha en la que la Alemania nazi capituló en 1945: la rendición incondicional ante los aliados se produjo el 7 de mayo en la ciudad francesa de Reims y entró en vigor el día después, pero para Joseph Stalin no fue suficiente.
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento
© El Orden Mundial.
Todos los derechos reservados.
