Mujeres que quieren dejar de votar en Estados unidos, la nueva frontera del antifeminismo

La idea de derogar el voto femenino comenzó a circular de forma marginal en 2016. Hoy la difunden personalidades mediáticas, religiosas o políticas como el secretario de Defensa, Pete Hegseth. La IA añade riesgos a la normalización de estas tesis
Política y eleccionesEstados Unidos
Mujeres que quieren dejar de votar en Estados unidos, la nueva frontera del antifeminismo
Una mujer vota durante unas elecciones primarias en Maryland, Estados Unidos. 2024 | JIM WATSON - AFP

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores.Guardar artículo

En octubre de 2016, la web de encuestas FiveThirtyEight publicó dos mapas de Estados Unidos. En el primero, solo votaban los hombres: Donald Trump ganaba las elecciones presidenciales con 350 votos electorales frente a los 188 de Hillary Clinton. En el segundo, solo lo hacían las mujeres: Clinton arrasaba con 458 votos, mientras Trump se quedaba en 80.

La reacción de algunos seguidores de Trump no fue preguntarse por qué su candidato despertaba tanto rechazo entre las mujeres. Fue plantear que quizá las mujeres no deberían votar. En cuestión de horas, #RepealThe19th comenzó a circular en Twitter (actual X). La consigna reclamaba derogar la enmienda que desde 1920 prohíbe limitar el voto por razón de sexo. Aunque la etiqueta había aparecido esporádicamente antes, la campaña de 2016 la convirtió en una demanda política reconocible: ante un grupo social que dificultaba la victoria de Trump, algunos de sus partidarios no intentaron persuadirlo, sino cuestionar su derecho a decidir. Diez años después, la idea ya no vive únicamente en un hashtag.

En marzo de 2026, el pastor nacionalista Dale Partridge anunció la publicación de 19 Reasons to Repeal the 19th Amendment, un libro con el que pretende impulsar la derogación del sufragio femenino. Partridge sostiene que la participación política de las mujeres ha perjudicado a Estados Unidos y espera generar durante los próximos años un movimiento capaz de revertir la enmienda. Entre el hashtag de 2016 y el libro de 2026 hay algo más que una década de distancia. Hay un proceso de construcción política. Una idea que comenzó circulando como provocación electoral ha adquirido portavoces estables, argumentos religiosos, productos culturales y conexiones con personas situadas cerca del poder.

Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo

Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca

Mensual

Accede a todos nuestros contenidos y apoya nuestro proyecto. Podrás cancelar tu suscripción en cualquier momento.

6€ /mes

Ahorra un 20%

Anual

Todas las ventajas de EOM durante 12 meses. Además, te ahorrarás un 20% al suscribirte con un solo pago.

60€ /año

Mecenas

Si te apasiona nuestro trabajo y quieres apoyarnos más, conviértete en mecenas de EOM

90€ /año

Continuar

Anual · Cancela en cualquier momento

Elsa Arnaiz Chico

Burgos, 1997. Analiza las conexiones entre democracia, tecnología y desigualdad. Presidenta de Talento para el Futuro, profesora en la Universidad Nebrija e IE University y asesora de organismos internacionales como la Global Partnership for Education. Graduada en Derecho y Relaciones Internacionales y máster en Big Data por IE. Autora de 'Suturar la democracia: un alegato por lo común' (Rosita y Amparo).