Te doy la bienvenida al Blitz, el boletín semanal de El Orden Mundial para comprender la actualidad internacional. Hoy analizamos el bloqueo de los hutíes de Yemen contra Arabia Saudí en el marco de la guerra en Oriente Próximo. También hablamos del comienzo del gobierno de Andy Burnham en el Reino Unido y de la consumación de la dictadura en Nicaragua.
De Ormuz a Bab al Mandeb: el nuevo foco de la guerra en Oriente Próximo
¿Qué tienes que saber?
· Los hutíes declararon este lunes un embargo marítimo contra Arabia Saudí. El grupo rebelde acusó la semana pasada a Riad de haber bombardeado el Aeropuerto Internacional de Saná, en Yemen, para impedir el aterrizaje de un avión iraní. La aeronave transportaba a la delegación hutí que había acudido al funeral del líder supremo iraní, Alí Jamenei, en Teherán. En respuesta, los hutíes atacaron el aeropuerto saudí de Abha.
· Esta es la mayor escalada entre los hutíes y Arabia Saudí en cuatro años. Su conflicto comenzó en 2015, cuando Riad se involucró en la guerra civil de Yemen, después de que los hutíes derrocaran al Gobierno yemení y pasaran a controlar el noroeste del país. Tras varios años de combates, en 2022, llegaron a un alto el fuego informal que, con algún altibajo, se había mantenido hasta la actualidad.
· Los envíos de petróleo de Arabia Saudí se han reducido un 36% debido a las amenazas de los hutíes sobre Bab al Mandeb. Las cargas de crudo saudí desde sus terminales del mar Rojo han caído de los 9,5 millones de barriles diarios a finales de junio hasta los 6,1 millones en julio. China, Corea del Sur, Japón e India son los principales importadores de este petróleo saudí.
El estrecho de Bab al Mandeb es el paso marítimo que conecta Europa con Asia a través del mar Rojo. Por él transita el 12% del comercio mundial. En 2024, los hutíes atacaron buques mercantes vinculados a Israel en respuesta a la guerra en la Franja de Gaza. Sus ataques desviaron el tráfico marítimo hacia el cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica, lo que alargó los tiempos de tránsito.
Descubre más sobre la importancia de Bab al Mandeb en este vídeo que publicamos en el canal de YouTube de El Orden Mundial.
¿Por qué es importante?
· El embargo marítimo de los hutíes amenaza la ruta alternativa del petróleo saudí al estrecho de Ormuz. Riad ha desviado más del 70% de sus envíos de crudo hacia el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, a través del oleoducto Este-Oeste, para eludir el bloqueo iraní en Ormuz. Esto le había permitido a Arabia Saudí amortiguar la caída de sus exportaciones en comparación con sus vecinos.
· La escalada entre los hutíes y Arabia Saudí convierte a Bab al Mandeb en el nuevo foco de la guerra en Oriente Próximo. Hasta ahora, el grupo rebelde se había mantenido al margen del conflicto entre Estados Unidos e Irán. A Teherán le interesa que sus aliados yemeníes interrumpan el tráfico en Bab al Mandeb para abrir otro frente y elevar la presión sobre los mercados energéticos.
· Una mayor implicación de los hutíes supone un contratiempo para Trump. La amenaza de los rebeldes en Bab al Mandeb añade un segundo punto de estrangulamiento energético justo cuando Estados Unidos lucha contra Irán por reabrir Ormuz. Esto dificulta su salida de esta guerra, impide que bajen los precios de la energía y podría arrastrar a Arabia Saudí ―su aliado― a un conflicto bélico.
¿Qué cabe esperar?
· Las crecientes tensiones entre los hutíes y Arabia Saudí golpearán el tráfico marítimo en Bab al Mandeb. Aunque no cierren el estrecho por completo, los rebeldes ya demostraron en 2024 su capacidad para interrumpir el tránsito con sus ataques. Además, el fracaso de la ofensiva estadounidense contra los hutíes en 2025 revela los obstáculos que enfrentará Washington para neutralizarlos.
· Las disputas entre los hutíes y Arabia Saudí elevan el riesgo de una nueva guerra entre ambas partes. Pese a ello, una reanudación de las hostilidades sigue siendo poco probable. A Riad no le conviene empantanarse otra vez en un enfrentamiento que desestabilice la región, debilite su capacidad de producción y exportación de petróleo y erosione su posición de fuerza en el golfo Pérsico.
· La inestabilidad en Bab al Mandeb afectará al comercio internacional. Las interrupciones en el tráfico por el estrecho obligarán a los barcos a desviarse de su ruta tradicional, lo que incrementará el tiempo y los costes del transporte. Sin embargo, el mayor peligro está en un doble bloqueo de Ormuz y Bab al Mandeb. El cierre simultáneo de ambos estrechos generaría una crisis inédita en la cadena de suministro global, con los precios disparados y retrasos en los envíos.
Otros temas de la semana
Andy Burnham ya es primer ministro del Reino Unido
El líder del Partido Laborista asumió el cargo como jefe del Gobierno británico. La agenda política del exalcalde del Gran Mánchester chocará con sus desafíos externos.
Las tres claves
· La llegada de Burnham plantea un cambio de rumbo con respecto a Keir Starmer. El nuevo primer ministro británico promueve el «manchesterismo», una doctrina política basada en la descentralización del Estado. Burnham pretende aumentar las competencias de las autoridades locales, impulsar la construcción de vivienda social, reducir el coste de la vida y reindustrializar el país.
· Con Burnham, Reino Unido priorizará la política interna por encima de los asuntos internacionales. Su enfoque sobre el poder británico se centra en la economía nacional. Busca restaurar el poderío militar del Reino Unido a través de la reindustrialización y el aumento del gasto en defensa. Asimismo, ha enfatizado su compromiso con la OTAN, la disuasión nuclear británica y el apoyo a Ucrania.
· Burnham mantendrá la línea de Starmer con la Unión Europea y se alejará de Estados Unidos. Pese a ser más europeísta que su predecesor, no alterará sus líneas rojas sobre la unión aduanera, el mercado único o la libre circulación. En cuanto a Washington, ha evitado definir la relación bilateral como «especial». De hecho, no está prevista una visita a la Casa Blanca a corto plazo. Burnham ya criticó al anterior Gobierno por tardar en pedir un alto el fuego en Gaza.

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Ortega culmina su dictadura en Nicaragua
El presidente nicaragüense afirmó que el país no volvería a celebrar unas elecciones ―previstas para 2027― que permitan una alternancia democrática en el poder.
Las tres claves
· Daniel Ortega ha instaurado un régimen dictatorial en Nicaragua desde que regresó a la presidencia en 2007. El líder sandinista se ha caracterizado por concentrar el poder, aplastar o desterrar a la oposición y manipular los procesos electorales. Desde 2017, Ortega gobierna junto a su mujer, Rosario Murillo, que fue designada copresidenta en 2025 tras una reforma constitucional que les otorgó control total.
· Las declaraciones de Ortega significan un paso más en la consolidación de la dictadura en Nicaragua. Las últimas elecciones en 2021 estuvieron marcadas por la ausencia de candidatos que pudieran arrebatarle la presidencia, tras la detención de los líderes opositores en los meses previos. Sin embargo, hasta ahora, el régimen buscaba mostrar una imagen de cierta legitimidad democrática.
· Estados Unidos ha condenado la medida. Su secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que Washington no se quedará de brazos cruzados. Pese a todo, Nicaragua no tiene para Estados Unidos la importancia de Venezuela y Cuba. De hecho, aún no ha expulsado a Nicaragua del tratado comercial regional ni ha cortado completamente los canales financieros. Unido a esto, Ortega ha adoptado medidas para evitar represalias, como revocar el libre visado para los cubanos.