El irredentismo es un movimiento y corriente política que reclama la incorporación de territorios que pertenecen a otro país por motivos étnicos, culturales, históricos o lingüísticos. Surgió en la Italia recién unificada de 1870, donde sus defensores reclamaban territorios del Imperio austrohúngaro y en la costa dálmata. Desde entonces, el concepto se ha referido a casos en otros países de Europa y del mundo, sobre todo tras la Primera Guerra Mundial y la disolución de los grandes imperios, con reclamos tanto de Estados como de comunidades. Hoy en día está ligado a distintas corrientes nacionalistas.
L’irredentismo y la unificación italiana
La palabra “irredentismo” viene de la italiana irredento, que significa ‘territorio perdido’. Después de la unificación de Italia se fundó la Associazione in pro dell’Italia irredenta en 1877, que fomentó la idea del irredentismo. La asociación reclamaba para el país los territorios de habla italiana del Imperio austrohúngaro, como Trieste, Fiume, Alto Adige, el Trentino y la península de Istria. Además de ser una de las principales fuerzas políticas antes de la Primera Guerra Mundial, tuvo responsabilidad en que Italia interviniese en 1915 junto a británicos y franceses con el fin de integrar esos y otros territorios.
El cenit del irredentismo italiano llegó con el escritor, político y militar Gabriele D’Annunzio. Los tratados de paz tras la Primera Guerra Mundial no le concedieron a Italia los territorios esperados. En respuesta, D’Annuzio proclamó y lideró un Estado en la ciudad de Fiume entre 1919 y 1920. El corporativismo, la simbología y el liderazgo dictatorial de D’Annunzio inspiraron al posterior dictador fascista italiano, Benito Mussolini. Desde entonces se ha hablado de “irredentismo” para otros casos en Europa y el mundo.
Irredentismo oficial, no oficial o sin Estado
El irredentismo puede estar motivado por razones étnicas, culturales, lingüísticas, raciales o históricas. Estas pretensiones pueden estar en documentos oficiales de un Estado. Por ejemplo, la reivindicación argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur está formalizada en su Constitución nacional. Al contrario que muchos pretextos irredentistas, el reclamo argentino no se basa en una cuestión étnica o racial, sino en una disputa de hace siglos con el Reino Unido.
El irredentismo también pueden promoverlo sectores de la población o grupos políticos. Además, no siempre busca anexionar un territorio a un Estado; también puede exigir la unificación de regiones de varios Estados para crear uno nuevo. Los kurdos, un pueblo que se remonta a siglos antes de Cristo, reclaman la zona histórica de Kurdistán, repartida entre Turquía, Irak, Irán y Siria que comparte idioma y cultura. Otro ejemplo es la reivindicación de Euskal Herria, que abarca el País Vasco y Navarra en España y el País Vasco francés.
El nexo nacionalista
El irredentismo ha acompañado a corrientes nacionalistas y ha estado detrás de conflictos. En la Alemania nazi, Adolf Hitler utilizó la idea de la “Gran Alemania” para justificar la anexión de Austria y los Sudetes, y la invasión a Polonia, que desencadeno la Segunda Guerra Mundial. En el conflicto entre Israel y Palestina, el control sobre Gaza y Cisjordania moviliza a ambas partes. El irredentismo indio busca incorporar a Pakistán y Bangladés, y está detrás del conflicto con Pakistán por la región de Cachemira. China, por su parte, busca incorporar a Taiwán y otros territorios, mientras que Taiwán reclama toda China y Mongolia.
La idea de la “Gran Rusia”, que pretende incorporar a Ucrania, impulsó la anexión de Crimea en 2014 y la invasión en 2022. Mientras tanto, las corrientes nacionalistas en Europa con un componente irredentista suelen ser parte de partidos de extrema derecha. El Partido Radical Serbio, por ejemplo, moviliza a sus bases con la idea de la “Gran Serbia”, que abarca la mayoría de la antigua Yugoslavia. En Grecia, el partido ya ilegalizado Amanecer Dorado promovía la “Gran Idea”, que pretende unir a los griegos bajo un mismo Estado con capital en Constantinopla.