Como Messi y Maradona simbolizan los cambios en el orden internacional

No sólo marcaron dos épocas del fútbol, sino también dos momentos del mundo. Uno quedó ligado a la rebeldía y a la Guerra Fría; el otro emergió en una era global y profesional donde el silencio parecía posible. Pero en tiempos de polarización, hasta la neutralidad empezó a ser interpretada como una toma de partido
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Como Messi y Maradona simbolizan los cambios en el orden internacional
Un mural donde aparecen los futbolistas Lionel Messi y Diego Maradona en Buenos Aires en diciembre de 2022. | LUIS ROBAYO - AFP

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Es 5 de marzo de 2026. Lionel Messi, junto con el resto del plantel del Inter de Miami, acude a la Casa Blanca donde es recibido por Donald Trump. A priori, el hecho no parece tan excepcional: desde 1865 existe una tradición en la que los presidentes estadounidenses agasajan a equipos campeones de diferentes deportes. Sin embargo, en Argentina, país de origen de Messi, y en otras partes del mundo, muchos vieron en esa acción un giro “hacia la derecha” y una subordinación al poder “hegemónico” o al “imperio”. A estas críticas se sumaba la contraposición con otra estrella del futbol: Diego Armando Maradona.
El sobrio y prudente Messi nunca se expresó acerca de un hecho político de su tiempo. Sin embargo, en tiempos de polarización, eso lo asocia con cierta funcionalidad al poder. Maradona, en cambio, era una figura excesiva, polémica y temperamental. Despertaba amores y odios. No es casual: el prime maradoniano a mediados de los años ochenta coincidió con un orden internacional fuertemente bipolar. Pero en general, ninguna figura histórica elige convertirse en icono, sino que es el peso de la historia sumado a un gesto o una foto los que los dejan unidos a una idea, un concepto o al espíritu de una época.
Maradona y el mundo bipolar
Los tiempos de Maradona eran otros. El mundo se dividía en dos claras áreas de influencia dominadas por la Unión Soviética y Estados Unidos. Más aún, el pináculo de su carrera, durante el Mundial de México 1986, coincidió con el punto más álgido de la llamada “Segunda Guerra Fría”, es decir, cuando Ronald Reagan impulsaba una ofensiva final contra una URSS a punto de colapsar. El principal escenario de este conflicto fue el Tercer Mundo, que a lo largo de toda esa década vio cómo se iniciaban sangrientas guerras civiles o se llevaban a cabo golpes de Estado a causa de la fricción de los poderes en pugna.  
Todo en Maradona era excesivo. Le gustaban las fiestas alocadas, el lujo vulgar y era adicto a la cocaína, esa droga que Reagan había j...

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Ignacio Navarro Cotti

Posadas (Argentina), 1980. Periodista y máster en Estudios Internacionales por la Universidad Torcuato Di Tella y en Gestión Cultural Internacional por la Universitat de Barcelona. Interesado en geopolítica, historia, cine, deportes, cómics, rock y las disputas simbólicas en las relaciones internacionales. Investigador especializado en soft power, América Latina y Asia. Docente y exasesor político.