¿Por qué Turquía no está en la Unión Europea?

Turquía es el país candidato más antiguo, pero hace años que las tensiones entre el Gobierno turco y la UE han frenado la adhesión
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¿Por qué Turquía no está en la Unión Europea?
Fuente: elaboración propia con imágenes de Wikimedia

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Turquía ha sido un candidato a entrar en la Unión Europea desde 1999, pero su proceso de adhesión lleva paralizado desde 2018. El proceso comenzó con la firma del Acuerdo de Ankara en 1963, que fijó los objetivos para establecer una unión aduanera. En 1987 Turquía solicitó adherirse a la entonces Comunidad Económica Europea, y en 1999 obtuvo la condición de país candidato a la adhesión. Para cumplir con los criterios de adhesión, Turquía abolió la pena de muerte en 2004, penalizó la tortura policial y retiró una propuesta de penalización del adulterio. Dos años antes, el Gobierno turco ya había legalizado la educación y las emisiones en medios de comunicación en lengua kurda.  

Los países miembros de la UE consideraron en 2005 que Turquía ya cumplía los requisitos necesarios para comenzar las negociaciones. Sin embargo, a partir de ese momento Turquía comenzó a sufrir una deriva antidemocrática bajo el mando de Recep Tayyip Erdoğan, por lo que en 2006 el Consejo Europeo suspendió ocho capítulos de la negociación. Después, Erdoğan reprimió duramente las protestas antigubernamentales en 2013 en Estambul y en 2017 llevó a cabo una reforma constitucional para otorgarse mayor poder, por lo que en 2018 se paralizaron las negociaciones por completo.

Cómo funciona la adhesión a la UE

El proceso de adhesión a la UE consta de varios pasos: el país debe solicitarlo al Consejo Europeo que, una vez comprobado si el país puede cumplir los criterios de adhesión, decide por unanimidad si da el visto bueno. Entonces el país obtiene la condición de candidato a la adhesión, como le ocurrió a Turquía en 2005. A partir de ahí empiezan las negociaciones de adhesión, estructuradas en los 35 capítulos del acervo legal comunitario. Es ahí cuando se comprueba que el país candidato está llevando a cabo las reformas necesarias para adoptar la legislación europea y cumplir los criterios de adhesión. 

Los criterios de adhesión a la UE se dividen en tres categorías: criterios políticos, económicos y de reforma. Los primeros incluyen la estabilidad de las instituciones democráticas y el respeto de los derechos humanos. Los criterios económicos se basan en la existencia de una economía de mercado funcional. La tercera categoría incluye la capacidad institucional para asumir la legislación de la Unión. Cuando todos los criterios se cumplen, se cierra el proceso de negociación y, con el voto favorable de los Estados miembros, el país candidato se une a la Unión Europea.

Qué criterios no cumple Turquía

La adhesión de Turquía a la Unión Europea ha descarrilado, entre otras razones, por su deriva autoritaria. Turquía es una democracia iliberal: un régimen en el que existen valores democráticos, pero que no se cumplen. Son ejemplos de ello la reforma constitucional de 2017, la falta de independencia del poder judicial, o la persecución de periodistas y opositores y las restricciones a la libertad de expresión, que han llevado a Turquía a situarse en el puesto 165 de 180 en el índice mundial de libertad de prensa de 2023. 

Turquía también ha retrocedido en protección de minorías y colectivos vulnerables, incluidos mujeres, colectivo LGBTI y la  minoría kurda, muchos de cuyos líderes políticos están encarcelados. También la población migrante y refugiada está siendo perseguida. Turquía es el país que más refugiados acoge del mundo, pero en los últimos años el aumento de la xenofobia han propiciado medidas como las deportaciones y hacinamiento en los centros de detención, donde se violan sus derechos humanos

Otras razones que han impedido la adhesión de Turquía son la economía y la política exterior turcas. La relación económica entre Turquía y la Unión se ha visto perjudicada por la falta de políticas macroeconómicas orientadas a la estabilidad y el incumplimiento de las obligaciones derivadas de la unión aduanera por parte de Turquía. Al mismo tiempo, Erdoğan se ha alejado de la Unión, acercándose a Rusia y chocando con líderes europeos como el presidente francés, Emmanuel Macron, o la canciller alemana Angela Merkel.. En los últimos años, también ha crecido la tensión entre Turquía y Grecia, enemigos históricos, por la situación en Chipre. Del otro lado, la Unión Europea también sufre una cierta “fatiga de la ampliación”: no parece interesada en incluir más miembros en el corto plazo, lo que también ha frustrado a Turquía y otros países candidatos.

Todo esto ha hecho evidente que la adhesión de Turquía a la UE está descartada por ahora, a pesar de que Erdoğan vuelva a insistir en ello de vez en cuando. Con todo, Turquía y la Unión Europea mantienen una estrecha relación en diferentes ámbitos. Desde 1995 se encuentra vigente una unión aduanera UE-Turquía, que incluye a Turquía en el arancel aduanero común comunitario y armoniza las políticas comerciales, entre otras cuestiones. Además, hay colaboración regular en ámbitos como la migración, la lucha contra el terrorismo o el cambio climático.

Natalia Ochoa

Toledo, 2000. Estudiante de Relaciones Internacionales y Economía en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). Interesada en la geopolítica, la economía, los movimientos sociales y la cultura.