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Suscripción Cartografía Geopolítica Asia-Pacífico

La geopolítica de Australia

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La isla más grande del mundo o el continente más pequeño. Australia forma, junto con Tasmania y algunas pequeñas islas adyacentes, el sexto país más extenso del mundo, similar a los 48 estados contiguos de EE. UU. o algo más pequeño que Brasil. Sin embargo este extenso Estado apenas tiene una población de 25 millones de personas, dando como resultado una de las densidades más bajas del mundo, poco más de 3 hab/km². Sus inmensos desiertos interiores, las sequías periódicas en las franjas costeras, el aislamiento geográfico y una tardía colonización explican este contraste, fundamental para entender sus dinámicas estatales. 

Si la densidad de población ya es baja, este hecho se intensifica más por la concentración de la población en un puñado de ciudades costeras. De los 25 millones Sídney alberga algo más de cinco millones, Melbourne una cantidad similar y Brisbane 2,5, es decir, tres ciudades albergan a la mitad de la población, y esto sin contar ciudades satélite surgidas para desahogar estos grandes núcleos urbanos. Así, las seis ciudades más grandes —incluyendo la ciudad satélite de Gold Coast— albergan más de dos tercios de la población, y las doce primeras dan hogar al 75% del país.

La mayor parte del territorio queda así con densidades reales que no alcanzan el habitante por km². En este inmenso espacio quedan algunas de las reservas minerales más importantes y estratégicas del planeta, que sin presión demográfica pueden ser explotadas masivamente y sus beneficios repartirse entre su escasa población, lo que sustenta la economía del país. Del valor de las exportaciones australianas en el mercado global el 20% proviene de la venta de mineral de hierro, un 19% del carbón y un 12% del oro. En conjunto los productos minerales suponen el 54% de sus exportaciones, y la cifra asciende al 72,4% si se incluyen metales comunes, preciosos y semipreciosos.

Este modelo extractivista ha permitido, con una alta mecanización y escasa mano de obra, una alta productividad y mantener un crecimiento económico sostenido durante casi tres décadas y un estado del bienestar muy avanzado en Australia, pese a los conflictos y problemas que este mismo modelo ha causado en América Latina. Y ha hecho de Australia el mayor productor de bauxita, litio y titanio; segundo productor de hierro, oro, diamantes, tierras raras, zinc o manganeso; el cuarto de carbón; y el sexto de cobre.

Existen pocas zonas en el mundo con la importancia geoeconómica de Australia en materia de recursos minerales

Sin embargo su crecimiento económico depende tanto de la estabilidad de las exportaciones como de que la población crezca menos que la economía, lo que lleva a que en periodos de desaceleración económica los salarios apenas aumenten y la inmigración sea vista como un gran problema precisamente en un país de inmigrantes

Muestra de este modelo extractivista se ve en la red de transporte. Por ejemplo la red de ferrocarril muestra una estructura que no sirve para articular el territorio, sino para extraer los recursos del interior y llevarlos a la costa, algo frecuente de los modelos coloniales y que Australia aplica en su propio territorio nacional.

La riqueza mineral concentrada a la exportación ha hecho que Australia cuente con alguno de los puertos más importantes y estratégicos del mundo por tonelaje, como los puertos de la región férrea de Pilbara.

China se ha convertido el principal socio comercial de Australia, destino del 35% de sus exportaciones. El crecimiento del gigante asiático, con su demanda de abundantes materias primas, es quien ha permitido sostener el éxito económico australiano. Con todo el plan Made in China 2025 y la reducción de la demanda china y el estancamiento económico amenaza el sistema australiano.

La potencia asiática, para garantizarse el abastecimiento, ha acabado por hacerse con puertos en Australia. El puerto de Dawin, en concreto, se encuentra junto a la base de estadounidense de Robertson Barracks, estratégica en su plan de contención a China.

Y es que Australia es una localización estratégica para EE. UU.. Como miembro de los Five Eyes es la base para la comunicación a baja frecuencia de la flota de EE. UU. en el Pacífico occidental y el Índico oriental, y sobre todo es la sede de Pine Gap, uno de los tres grandes centros de espionaje estadounidenses.

Así Australia se ve situada entre su tradicional aliado, con el que comparte un sistema de defensa e inteligencia, y su gran socio comercial del que depende su economía. Esto lleva al país austral a una difícil tesitura a la hora de elegir bando entre las dos grandes potencias, más complicada aún tras la retirada de EE. UU. del TPP y la entrada australiana en el RCEP impulsado por China.

Otra región vital para el país es la cuenca de los ríos Darling y Murray, donde viven dos millones de australianos y que drena la séptima parte de la superficie australiana, pero desde donde se abastece de agua a tres millones y se encuentran el 40% de las explotaciones agrícolas, el 50% de los regadíos, la practica totalidad de la producción de arroz y algodón, el 74% de la industria vitivinícola, el 46% de la producción de fruta o el 30% de los lácteos. Esta región vital sin embargo fue colonizada en un periodo excepcionalmente húmedo, y es explotada por encima de su capacidad, una capacidad que se está reduciendo aún más por culpa del cambio climático y que amenaza la seguridad alimentaria de Australia con cada sequía.