RCEP contra TPP: competición comercial en Asia-Pacífico

Estados Unidos y China llevan años batiéndose por la influencia en el área de Asia-Pacífico, el centro demográfico y económico mundial. Con la retirada de Donald Trump del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), puede que Washington le haya brindado una oportunidad de oro a Pekín.
EconomíaAsia-Pacífico
RCEP contra TPP: competición comercial en Asia-Pacífico
Fuente: John Fielding

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En 2011 la entonces secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton anunciaba la necesidad de concentrarse en el cada vez más poderoso sudeste asiático. El acierto de la responsable de la política exterior estadounidense al reconocer la importancia geopolítica de Asia y de potencias emergentes como China —que el año anterior se había convertido en la segunda potencia económica mundial— consiguió, mediante acuerdos e inversión, atar la región a Washington como ejes al centro de la rueda.
Sin embargo, con el cambio de liderazgo en la Casa Blanca, el nuevo presidente, Donald J. Trump, anunció que terminaría con el plan más ambicioso de su antecesor, el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés) bajo el pretexto de la recién inaugurada política “Estados Unidos primero”. Esta acción dejaba en Asia un vacío de poder que otra potencia, China, estaba dispuesta a llenar. A pesar de que el TPP siguiera su rumbo sin Washington, un nuevo tratado le ha sacado partido al plan maestro de Obama en el Pacífico: la Asociación Económica Integral Regional (RCEP, por sus siglas en inglés), capitaneada por la República Popular China.
Para ampliar: “El TPP: un pulso geoeconómico sobrevuela Asia-Pacífico”, Fernando Arancón en El Orden Mundial, 2016
Integración o colaboración
El gran legado de Barack Obama en Asia tenía que ser el Acuerdo Transpacífico, un tratado de libre comercio a gran escala. El acuerdo abría la puerta a las empresas de 12 países del área del Pacífico —incluidos Canadá, Chile y Perú— a la vertiente más oriental de Asia, fuente de cerca del 40% del PIB mundial. Además, contaba con el patrocinio de Washington, que imponía sus propias regulaciones laborales, medioambientales, sanitarias y de propiedad intelectual, un paso más en el avance de los “valores estadounidenses”.
Para Estados Unidos, el valor económico del TPP no era tanto como el valor estratégico, puesto que EE. UU. ya mantenía tratados de libre comercio con la mitad de lo...

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Andrea G. Rodríguez

Madrid, 1995. Policy Analyst Lead en tecnologías emergentes y la agenda digital europea en el European Policy Centre (EPC) en Bruselas, y miembro del Comité del Foro Europeo de Ciberseguridad (CYBERSEC). Formó parte del proceso OTAN 2030 como líder de la sección de tecnologías emergentes y disruptivas del grupo asesor NATO 2030 Young Leaders. Reconocida en 2021 por Brussels Forum como una de las líderes del mañana y por la Fundación Cibervoluntarios como una de las trece mujeres referentes en el ámbito TIC en España.