La crisis de refugiados de Venezuela, también conocida como la crisis migratoria venezolana, estalló en 2018, si bien ya se habían producidos importantes episodios de migración desde Venezuela en los años anteriores. Las causas de este nuevo éxodo están en un rápido desmoronamiento de las estructuras económicas del país, con una hiperinflación galopante y un gobierno ineficaz lastrado por la corrupción y el clientelismo, y con graves problemas de legitimidad. El destino de los venezolanos que abandonan el país ha cambiado la política de toda América en los últimos años, haciendo receptores de migrantes a países que no estaban acostumbrados a serlo. La velocidad e intensidad de esta nueva crisis ha puesto a prueba su capacidad para acoger inmigrantes.
Según las cifras recopiladas por R4V, la plataforma de coordinación interamericana para refugiados y migrantes de Venezuela, entre 5,6 y 7 millones de personas han huido de Venezuela y se encuentran fuera del país en la actualidad, lo que podría representar casi un cuarto de la población nacida en el país.
La mayoría de los migrantes y refugiados de Venezuela proceden del corredor demográfico de las tierras altas del centro-norte del país, una zona más urbana, con más clases medias, y más expuesta a la crisis económica y de seguridad que atraviesa el Estado. Desde esta región, que cubre de Barquisimeto a Caracas pasando por otras grandes ciudades como Valencia, Maracay o La Guaira, los migrantes salen hacia las tierras altas de la cordillera de los Andes, pasan por Mérida y San Cristóbal y tratan de cruzar la frontera con Colombia por Cúcuta. También hay otros pasos secundarios por La Guajira o en la región de Los Llanos.
Colombia ha sido la gran puerta de salida para el éxodo venezolano, y desde allí los migrantes y refugiados se han dispersado por el mundo, pero especialmente por Latinoamérica. Colombia sigue siendo el país que más venezolanos acoge, con más de 1,7 millones de personas. Desde allí la principal ruta ha sido la terrestre, lo que ha dispersado a los migrantes por el resto de países andinos, con Perú acogiendo a más de un millón de migrantes y Ecuador y Chile con más de 400.000 mil cada uno.
https://elordenmundial.com/mapas/geopolitica-de-venezuela/
El peligroso tapón del Darién, en la frontera entre Colombia y Panamá, ha supuesto un límite para la migración hacia la región norte de Centroamérica, México y Estados Unidos. De hecho, quienes han migrado más lejos, hacia Estados Unidos o Europa, son mayoritariamente clases altas y medias altas que han podido permitirse el costo del vuelo.
Tanto Estados Unidos como España han albergado a más de 400.000 migrantes procedentes de Venezuela, aunque en el caso español son muy habituales las nacionalizaciones o dobles nacionalidades por la histórica migración transatlántica entre ambos países, lo que ha terminado reduciendo estadísticamente su peso. No obstante, los venezolanos ya son la comunidad inmigrante más numerosa en la provincia de La Coruña, y están cerca de alcanzarlo también en Pontevedra, Lugo o Asturias.
El éxodo venezolano no va a terminar y los países vecinos lo saben
Aunque las cifras sean más reducidas, pequeños países insulares próximos a las costas de Venezuela como Trinidad y Tobago, Aruba y Curazao (estos últimos países constituyentes del Reino Unido de los Países Bajos) también han recibido una inmensa presión migratoria. En Trinidad y Tobago hay más de 24.000 venezolanos, pero en 2019 llegó a alcanzar un pico de 40.000 personas, casi un 3% de la población del país. Aruba y Curazao albergan cada uno unos 17.000 migrantes y refugiados de Venezuela, lo que es entre un 15% y un 10% de la población de las islas.
Además, el conflicto entre el narco colombiano y el ejército venezolano en la provincia de Apure ha obligado a miles de personas a abandonar sus hogares y buscar refugio en Colombia, aunque la dimensión de esta migración es minúscula comparado con el gran flujo que sale del país por el desmoronamiento económico.
Cocaína, oro y coltán: la guerra oculta entre Venezuela y las guerrillas colombianas







