Portugal, oficialmente República Portuguesa, es un país situado al suroeste de Europa, en la península Ibérica. Su territorio abarca 92.212 kilómetros cuadrados de superficie, y cuenta con unos 10,3 millones de habitantes. Su ubicación geográfica le otorga una extensa costa de 1.230 kilómetros en su parte peninsular, lo que ha favorecido históricamente su vinculación con el comercio marítimo y la exploración oceánica.
El mapa político de Portugal hace frontera al norte y al este con España, mientras que al oeste y al sur se encuentra rodeado por el océano Atlántico.
Territorialmente, el país se organiza en dieciocho distritos y dos regiones autónomas que corresponden a los territorios insulares de Azores y Madeira. En origen, el mapa político de Portugal estaba organizado en provincias que se subdividían en comarcas, pero en 1835 cambió al sistema actual, basado en distritos, municipios y parroquias civiles. Hasta 1926, cuando se añadió el distrito de Setúbal, el país contaba con con 17 distritos.
Los archipiélagos atlánticos de Azores y Madeira, que forman parte de Portugal, también estuvieron integrados en la estructura de los distritos hasta 1976, cuando se les otorgó el estatus de regiones autónomas. Este cambio reconoció las particularidades geográficas, económicas y culturales de ambos archipiélagos, permitiendo una mayor autogestión en asuntos locales.
En la parte continental, la capital de cada distrito siempre es la que da nombre a cada uno de los 18 territorios en los que se divide el país. Así, Oporto es la capital del distrito del mismo nombre, por ejemplo. Por población, las ciudades más importantes del mapa de Portugal son Lisboa, la capital, cuya área metropolitana cuenta con 2,8 millones de habitantes, y la propia Oporto, con 1,7 millones de habitantes. Otras ciudades importantes son Braga, Almada o Seixal.
En el ámbito internacional, Portugal es un actor relevante a pesar de su tamaño relativamente pequeño. Miembro de la Unión Europea desde 1986, el país luso es además uno de los fundadores de la Alianza del Atlántico Norte, la OTAN.
Tanto Azores como Madeira forman parte de la Unión Europea como regiones ultraperiféricas, una categoría que las integra plenamente en el territorio europeo y el espacio Schengen —a diferencia de lo que ocurre con los territorios de ultramar— pero que reconoce sus desafíos específicos, como la lejanía, la insularidad y la dependencia económica, permitiéndoles acceder a fondos europeos adicionales para su desarrollo.
Por otra parte, su relación con Brasil, antigua colonia lusa y país más grande de habla portuguesa, sigue siendo crucial en términos culturales, económicos y diplomáticos. Igualmente, Portugal mantiene una alianza histórica con Inglaterra, establecida en 1373, que es considerada la más antigua del mundo aún vigente.
Para fomentar su proyección exterior, el país ibérico fundó en 1996 la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP), que agrupa a los nueve Estados en los que el portugués es la lengua oficial, siendo el más importante de ellos Brasil, con una población que supera los 200 millones de personas.
Políticamente, Portugal es una república parlamentaria. La Asamblea de la República, formada por 230 miembros elegidos por sufragio universal directo cada cuatro años, es la sede del poder legislativo, mientras que el presidente de la República, que se elige cada cinco años también por voto directo, comparte el poder ejecutivo con el Gobierno, liderado por el primer ministro.
Desde 2016, Marcelo Rebelo de Sousa ostenta la presidencia del país. Las elecciones parlamentarias de marzo de 2024, por su parte, posibilitaron el ascenso de un nuevo primer ministro, el conservador Luís Montenegro, tras nueve años de mandato del socialista António Costa.
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Si bien actualmente Portugal es una república, durante casi ocho siglos fue una monarquía, desde 1139 hasta 1910, cuando la Revolución del 5 de octubre derrocó al entonces monarca Manuel II y dio paso a la Primera República. Sin embargo, esta no duraría mucho, pues el golpe de Estado de 1933 instauró una dictadura ultranacionalista y conservadora, el Estado Novo, liderado por António de Oliveira Salazar, que se mantendría en el poder por más de cuatro décadas hasta su muerte en 1968.
Sería la Revolución de los Claveles de 1974 la que acabaría con el régimen definitivamente, entonces en manos de Marcelo Caetano, e instauraría por fin la esperada democracia.
A pesar de su orientación atlántica, Portugal se suele incluir frecuentemente en el mundo mediterráneo, con el que comparte estilo de vida, raíces y tradiciones. Este fenómeno se observa también en otros países que no tienen costa en este mar, como Andorra o San Marino, pero que comparten una herencia cultural similar que se refleja también en su gastronomía.