Mapa con todas las disputas territoriales en Asia

Las disputas territoriales en Asia

China, India o Pakistán reclaman regiones de otros Estados del continente, que concentra el 40% de los conflictos territoriales mundiales
CartografíaGeopolíticaAsia-Pacífico

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En 2020, el Gobierno de Pakistán publicó en un acto oficial un nuevo mapa político del país. Un hecho sin mayor importancia de no ser porque mostraba como territorio pakistaní dos distritos indios en disputa, así como la zona de Cachemira controlada por la India, reavivando unas tensiones que tienen origen en la disolución de las colonias británicas después de la II Guerra Mundial.

Esta nueva confrontación entre ambos países está lejos de ser un hecho aislado en Asia: la región (incluyendo Oriente Próximo) alberga más del 40% de las disputas marítimo-territoriales en activo del mundo y a su vez presenta las tasas de resolución más bajas para este tipo de conflictos. 

De esta forma, el continente, marcado por el ascenso económico y militar chino, se ha convertido en los últimos tiempos un escenario de rivalidades geopolíticas cada vez más explícitas. Países como Japón y Corea del Sur, aliados de Estados Unidos, vigilan con cautela las ambiciones territoriales del gigante asiático, que es el país con más disputas en activo en la región. 

La que acapara la mayor parte de la atención mediática en el este del continente es la controversia en torno al mar de la China Meridional, que aunque es principalmente marítima también implica a varios territorios y sus aguas adyacentes. Estos territorios disputados son las islas Spratly, las Paracelso y el llamado Arrecife de Scarborough o Bajo de Masinloc, que es en realidad un banco de arena. 

Los recursos que albergan las islas y el mar que las rodea, cómo el petróleo y el gas, así como la importancia de la zona para el tráfico marítimo mundial, son los principales causantes de la disputa. China reclama enteramente el control del área marítima dentro de la llamada línea de los nueve puntos, una línea trazada en el área en la que además se incluye a Taiwán y a la que China atribuye raíces históricas, obviando las zonas económicas exclusivas de los países vecinos en la zona.

Aunque esta sea la disputa más conocida, China mantiene choques territoriales con casi todos sus vecinos: se disputa áreas fronterizas con la India o con Corea del Norte, así cómo ciertas áreas del Himalaya con Bután. La ocupación China del Tíbet o la histórica disputa con Taiwán completan el mapa de las confrontaciones territoriales chinas.

De Mongolia a las Spratly: las reclamaciones territoriales de Taiwán

La otra gran potencia en ascenso en Asia, India, mantiene también numerosos enfrentamientos territoriales con sus vecinos. En el Himalaya se disputa ciertas zonas con Bután y con China, mientras que con esta última también se disputa el área de Aksai Chin en Cachemira —controlada por China— y el Estado de Arunachal Pradesh en el sur del Tíbet, bajo administración india. Con Pakistán, por su parte, además de estar enfrentados también en el marco del conflicto de Cachemira, India se disputa otros dos distritos, Junagadh y Manavadar, que formalmente están incluidos en el Estado indio de Guyarat pero que Pakistán incluye en su mapa político.

En cuanto al sudeste asiático, caracterizado por su complejidad étnica, política y cultural, muchos de los territorios disputados actualmente son producto de la fragmentación territorial heredada del período colonial. A pesar del notable crecimiento económico de los llamados tigres asiáticos, como Tailandia, Singapur o Indonesia, la falta de fronteras claramente definidas ha perpetuado las rencillas. Un ejemplo de esta falta de delimitación es la frontera entre Vietnam y Camboya, que solo ha sido definida en un 84%.  

La partición de la India

El templo de Preah Vihear, situado en la frontera entre Tailandia y Camboya, y que atrae a multitud de turistas, ha sido también el causante de fuertes enfrentamientos entre los dos países. Si bien la Corte Internacional de Justicia dio la razón a Camboya, Tailandia no ha retirado su reclamación.

A pesar de las tensiones irresueltas, los países del sudeste asiático han mantenido entre ellos relaciones diplomáticas más o menos estables. La práctica del bracketing propiciada por la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y centrada en fomentar que las disputas queden en un segundo plano para evitar que las relaciones bilaterales se deterioren, ha tenido cierto éxito en la región. 

Dentro de Asia, Oriente Próximo cuenta también con numerosas disputas territoriales originadas durante los años de dominio colonial, aunque las dinámicas actuales difieren de las que se registran en la parte oriental del continente.

El mapa con las disputas territoriales de Oriente Próximo

Mientras tanto, Rusia también se encuentra involucrada en variadas disputas territoriales en Asia del Este, siendo una de las más destacadas la referente a las islas Curiles, bajo control ruso desde finales de la II Guerra Mundial y reclamadas por Japón durante décadas. Estas islas tienen una gran importancia estratégica al ser la puerta de entrada al Ártico y formar parte de la ruta comercial del mar del Norte, fundamental para la estrategia rusa en el Ártico.

Asimismo, Rusia mantiene tensiones menos conocidas con Kazajistán en la ciudad de Baikonur, que alberga un importante cosmódromo bajo control ruso desde la desintegración de la Unión Soviética. Aunque existe un acuerdo de arrendamiento por el que Rusia paga anualmente unos 115 millones de dólares al país vecino, la situación en torno al puerto espacial, uno de los más importantes del mundo, ha generado fricciones entre ambos Estados: en 2023, las autoridades kazajas confiscaron bienes rusos en el cosmódromo aduciendo una deuda impagada por daños medioambientales.

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