El 29 de octubre de 2019 el alpinista nepalí Nirmal Purja pulverizó todas las marcas al alcanzar la última de las cimas de los catorce ochomiles en tan solo siete meses, frente a los siete años y 10 meses en los que se había establecido el anterior récord. Este logro, al que dio el nombre de Project Possible 14/7, marcaba un nuevo hito en la historia de las montañas más altas del mundo, y ejemplificaba las ambiciones y características de la nueva era del alpinismo y la carrera por lograr marcas mundiales lejos ya del alpinismo de los años 50.
Los catorce ochomiles son las cimas de montaña más altas del mundo, siendo las únicas por encima de los 8.000 m de altitud. Entre ellas se encuentra el monte Everest, la montaña más alta del mundo con sus 8.849 metros; pero también otras montañas míticas como el K2, la segunda cima del planeta (8,614 m), o el Annapurna (8.091 m), considerada la ascensión más peligrosa. Todas ellas se encuentran en Asia, entre el subcontinente indio y el resto de Asia, donde la placa índica choca con la euroasiática y da lugar a las dos cordilleras más altas del plantea: el Himalaya y la cordillera del Karakórum, sobre cuyos mapas se reparten los catorce ochomiles.
Los años cincuenta marcaron el inicio de una carrera por encumbrar las cimas más altas del mundo. En ese momento los catorce ochomiles se convirtieron en la última frontera terrestre y en el centro de atención de segunda edad dorada del alpinismo —frente a la primera, centrada en las cumbres europeas—. El primero pico en ser alcanzado por el hombre fue el Annapurna, encumbrado por los franceses Maurice Herzog y Louis Lachenal en 1950. Le siguió el Everest por el neozelandés Edmund Hillary y el nepalí Tenzing Norgay en mayo de 1953. Para 1960 ya se habían escalado trece de los catorce de los picos. El último, el monte Shisha Pangma, enteramente localizado en el Tíbet (China), no pudo ser alcanzado por la política del momento hasta 1964, cuando lo alcanzó una expedición china.
Una vez alcanzados los catorce ochomiles, la competencia del alpinismo se dirigió a otras metas. El primer alpinista en lograr alcanzar los catorce picos fue el italiano Reinhold Messner, que lo hizo entre 1970 y 1986 sin el apoyo de oxígeno externo. Buscar nuevas rutas de ascenso, hacerlo en invierno o sin oxígeno fueron los nuevos retos que se fue planteando el alpinismo.
33 años y todo un planteamiento separa el récord de Purja del de Messner. En una época en la que son habituales las colas para alcanzar el Everest, Nirmal Purja logró alcanzar su récord con ayuda de mucha tecnología externa, como el empleo de oxígeno, escaleras o helicópteros. Una forma de montañismo opuesta al purista y tradicional estilo alpino, y que ha valido a Purja numerosas críticas.
Las cumbres del mundo son ahora más accesibles que nunca, como Purja ha demostrado. Sin embargo, todos los picos del Karakórum se encuentran en zonas en conflicto, en la disputada región de Cachemira, y China controla con dureza el acceso al Tíbet, dificultando el acceso al Shisha Pangma y a las vías norteñas de ocho de los catorce ochomiles.