Grecia vive una deriva autoritaria, pero la UE no lo quiere ver

El Gobierno conservador griego acumula escándalos por espionaje, xenofobia y ataques a la libertad de prensa. Bruselas no ha reaccionado como con Hungría y Polonia, porque es un país proeuropeo donde la economía ha mejorado y para contener a la ultraderecha, aunque cada vez es más difícil.
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Grecia vive una deriva autoritaria, pero la UE no lo quiere ver
Fuente: Wikimedia Commons

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Atenas, mayo de 2010. Miles de griegos se lanzan a la calle a protestar por las medidas de austeridad impuestas por la Unión Europea en plena crisis. Con el proyecto comunitario tambaleando, Grecia pagaba la mayoría de los platos rotos. Trece años y tres Gobiernos después, el país ha salido adelante: llevó a cabo duras reformas económicas, ha dejado atrás los rescates y mantiene un discurso proeuropeo al hilo de Alemania, Francia o España.
Sin embargo, el Ejecutivo del partido conservador Nueva Democracia también se ha asimilado en el último año a los díscolos de Hungría y Polonia. Grecia celebra elecciones este domingo 21 de mayo y la formación de Kyriakos Mitsotakis es favorita en las encuestas frente a la izquierdista Syriza. Pero el Gobierno encadena retrocesos recientes en libertad de prensa, episodios de xenofobia y racismo, y polémicas por cercar a la oposición. Además, el auge de la extrema derecha podría reforzar el giro autoritario si Nueva Democracia no reedita la mayoría absoluta en esta o en una probable segunda votación en julio. Las ONG ya se han hecho eco de las denuncias, pero Bruselas apenas ha levantado la voz.
Más espionaje, menos libertad de prensa
La democracia griega está volviendo a retroceder. Ya había caído en el índice de The Economist desde la crisis de 2008 hasta 2016, y ese año volvió a mejorar hasta 2022. Sin embargo, índices como el de V-Dem avisaron entonces de “tendencias autoritarias”. El caso emblemático ha sido el espionaje al eurodiputado y líder del Movimiento Socialista Panhelénico (Pasok), Nikos Androulakis, con el programa israelí Predator. Mitsotakis destituyó al jefe de la inteligencia nacional, y una comisión parlamentaria empezó a averiguar si Koukakis era el único afectado, quién dio la orden y para qué. Desde entonces han aumentado las denuncias de espionaje a opositores, periodistas, militares, empresarios e incluso miembros del gabinete.
Grecia también empeora en libertad de prensa. El último índice de Reporteros Sin...

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Emilio Ordiz

Entre Asturias y Madrid. Periodista. Máster en Unión Europea. Especializado en el estudio de los populismos y los discursos euroescépticos. Me interesa la integración europea, el Estado de derecho y la geopolítica. Con un ojo puesto en los Balcanes.