Las commodities, ‘materias primas’ o ‘bienes homogéneos’ son productos básicos usados en procesos de producción complejos. Se producen de forma masiva y uniforme: aunque su lugar de producción sea distinto, no poseen ningún valor que las diferencie unas de otras. Por ejemplo, el maíz producido en California no difiere mucho del de Canadá. Así, el valor de estos productos está en sus características genéricas, que los hacen muy necesarios y demandados en todo el mundo.
Recursos naturales y agrícolas
La gran mayoría de las commodities son recursos naturales: energéticos (carbón, petróleo o gas), minerales (cobre, plomo o hierro), agrícolas (maíz, azúcar, trigo o aceite de oliva), entre otros. Otra manera de clasificarlos es entre hard commodities (‘duros’), como los metales y la energía, y soft commodities, que se refieren a los productos agrícolas. Su precio oscila en gran parte por el clima y el consumo en los diferentes países. Sin embargo, también es posible que un producto específico, más elaborado y exclusivo, tenga mucha demanda y acabe producido de manera genérica, convirtiéndose en una commodity. Este proceso, conocido como “comoditización”, es habitual en el sector farmacéutico, con los medicamentos genéricos, y en el tecnológico, con productos como los ordenadores.
La producción de commodities se ha convertido en la actividad principal de muchos países, lo que les ha llevado a depender de su exportación. Es el caso de la soja en Argentina y Brasil, o el petróleo en Rusia y los países del golfo Pérsico. La apuesta por estos productos viene del aumento mundial de su demanda, ya que se utilizan para producir bienes comunes. Entre los usos de estas commodities destacan los del petróleo, que se usa para obtener plástico o gasolina, o los de metales y minerales como el oro, el cobre, el níquel o el litio, para componentes electrónicos.
Seguridad y riesgos de invertir en commodities
Las commodities son un elemento productivo básico a nivel internacional, lo que las hace muy atractivas para la inversión. Se comercializan en dos tipos de mercados: el mercado spot, o al contado, y el mercado de futuros. En el primero la materia prima se vende en el momento, mientras que en el segundo la cantidad y precio del producto se fijan por adelantado para su venta posterior. Estas compras a futuro buscan dar estabilidad al mercado evitando el impacto de las fluctuaciones de precios.
Como producto de inversión, las commodities se ven muy influidas por factores externos. Su precio puede verse alterado por conflictos armados, tensiones geopolíticas o alteraciones climáticas, provocando graves consecuencias económicas a nivel mundial o incluso hambrunas, si se trata de cereales, por ejemplo. Sin embargo, las commodities siguen siendo atractivas para el negocio: como son productos imprescindibles cuya demanda no desaparece, se perciben como una inversión más segura y rentable que otras. Incluso con commodities cuyo precio fluctúa más, como el petróleo, no es difícil encontrar compradores.
Los cereales, por su parte, son el bien más antiguo cuyo precio se fija en los mercados de commodities. Comenzaron a negociarse en 1848 en el Chicago Board of Trade. Empresarios estadounidenses lo fundaron para que agricultores y consumidores se reunieran a negociar la compraventa de sus mercancías. Más tarde pasó a alojar negociaciones de transacciones a futuro y a incluir productos como el ganado. La Junta de Comercio, con sus reglas y estatuto, facilitaba todas las operaciones y permitía gestionar los riesgos de perder su dinero si la otra parte incumplía. Chicago también era también el punto de encuentro para entregar la mercancía de los contratos acordados por su buena conexión con el resto de Estados Unidos.





