El comercio global es un fenómeno extremadamente complejo, como lo es en general la economía mundial. Sin embargo, conocer cuál es la principal exportación de cada país del mundo nos puede ayudar a conocer un poco mejor la estructura económica de estos, al igual que de sus respectivos contextos regionales. En este sentido, el Observatorio de Complejidad Económica (OEC) ofrece herramientas muy interesantes para conocer de forma interactiva el entramado comercial de los distintos países o de los productos que se compran y se venden.
Durante mucho tiempo, prácticamente desde los inicios de la Revolución Industrial, el mundo ha estado dividido entre aquellos países que se caracterizaban por exportar bienes manufacturados, con valor añadido y por ende más caros, y aquellos dependientes de la exportación de recursos naturales, conocidos también como commodities, y productos muy básicos, sin apenas valor añadido y expuestos a fluctuaciones de precios en los mercados internacionales. Esa partición continúa vigente a día de hoy, y en buena medida evidencia el músculo económico que tienen en los distintos países del planeta. Las economías desarrolladas tienen como mayor exportación —en términos de valor— en la mayoría de los casos productos industriales relacionados con la electrónica o el transporte, mientras que en muchos países africanos o latinoamericanos siguen teniendo un peso elevado los productos agrícolas como la soja o los minerales como el oro.
Además, observando las exportaciones también se pueden intuir otros fenómenos económicos llamativos, como la dependencia de numerosos países de Oriente Próximo y el norte de África de los hidrocarburos, sea petróleo o gas natural. Esto también ocurre en el sudeste asiático, donde numerosos procesos productivos han sido deslocalizados, lo que genera que estos países exporten componentes electrónicos o textiles cuyo destino está en las economías desarrolladas.
Sea como fuere, esto es solo una pincelada de una estructura mucho ...