Cartografía Economía y Desarrollo

¿Cómo ha cambiado el precio de los cereales?

Descripción del gráfico

Hace cerca de 10.000 años un ser humano plantó unas semillas de cereales, en concreto de trigo —en su versión primitiva— en algún rincón de Oriente Medio. Sin saberlo, estaba dando un vuelco a la historia de la humanidad. El nacimiento de la agricultura propició que el Homo Sapiens fuera poco a poco asentándose junto a la orilla de grandes ríos, haciendo sedentario su estilo de vida y colocando la primera piedra de los poblados que más tarde se convertirían en ciudades.

Miles de años después, los cereales siguen constituyendo la base de cualquier dieta equilibrada y saludable que se preste. Su alto valor nutricional, su fácil producción —mayormente en cultivos de secano— y conservación y su versatilidad en la cocina hacen de los granos un alimento omnipresente en cualquier mercado del mundo. Desde panes, harinas y pastas hasta piensos y preparados para ganado, el trigo, el maíz, el arroz y la soja son ingredientes indispensables en la actualidad.

En este sentido, los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) de 2019 muestran que el consumo de cereales —expresado en el gráfico como una tasa sobre el dato de 1990, que recibe el valor de 100 por ciento— no solo se ha mantenido estable desde 1990 en el caso del trigo y el arroz —los granos, quizá, más asentados en las dietas de todo el mundo—, sino que en el del maíz y la soja este ha aumentado considerablemente. A pesar de ello, estas variaciones no han marcado, al menos en las tres últimas décadas, el precio por tonelada de cada cereal.

Precisamente, el valor de este tipo de alimentos ha roto la tendencia a la baja del resto de productos, cuyo precio se ha visto reducido debido a la creciente productividad de todo tipo de sectores y a la globalización del mercado, que han dado lugar a una oferta mayor que la demanda. Aunque el precio de los cereales volvió a disminuir a raíz de la recesión económica que comenzó en 2008, el fortalecimiento de economías como las de India, China, Brasil, Sudáfrica y Rusia ha impulsado la demanda de productos agrícolas alimentarios, inflando de nuevo paulatinamente sus precios.

La OCDE también ofrece en sus datos una previsión de la evolución de los precios de los granos hasta 2028. Para todos ellos avanza una constante subida, que será más pronunciada en el caso del arroz y, sobre todo, de la soja, dando muestras del enorme desafío que afronta la economía mundial ante la explosión demográfica de África y Asia. Alimentar a una población que aumentará en 2.000 millones de personas en los próximos 30 años será uno de los mayores retos de un futuro no tan lejano.

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