La clase media china y la deforestación del Amazonas

Brasil ha pasado a ser un actor internacional importante desde que China depende, en gran medida, de su soja para alimentar a sus ciudadanos. ¿Por qué China y Brasil son tan buenos socios comerciales? ¿Qué consecuencias tiene el aumento constante de la clase media china en el resto del mundo?
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La clase media china y la deforestación del Amazonas
Campo de soja. Fuente: Lima Pix

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La globalización no es un fenómeno nuevo, pero gracias a ella estamos más conectados. En general, las fronteras tradicionales quedan cada vez más difusas en un escenario donde el mercado, el lugar donde compras lo que quieres, ya no es la tienda de al lado de tu casa, ni siquiera tu país; es el mundo. Y, aunque esto posee muchas ventajas, también tiene un gran inconveniente: un mínimo cambio en los hábitos de consumo de una parte del mundo puede tener consecuencias negativas en el opuesto.
La Amazonia se extiende a través de siete millones de kilómetros cuadrados entre territorios que pertenecen a varios países: Brasil, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador, Bolivia y las Guayanas. Es uno de los pulmones del planeta y no solo hábitat de un gran porcentaje de especies animales, sino también de flora endémica. Del equilibrio medioambiental de la Amazonia depende, en gran medida, el bienestar del planeta. Sin embargo, en 2018 saltaban todas las alarmas: la deforestación de la Amazonia brasileña ha alcanzado su nivel más alto en una década debido especialmente a la tala ilegal y la extensión de la agricultura. La flexibilidad de los Gobiernos para permitir que los agricultores expandan sus tierras por la Amazonia ha colocado a Brasil en un puesto importante de la exportación no solo de materias primas, sino también de productos de consumo directo o indirecto que se vuelven cada vez más importantes en países cuya clase media comienza a despertar y a tener un poder adquisitivo cada vez mayor, como es el caso de China.
En 2016 el consumo privado en China constituía el 6,9% del total mundial, y se espera que esa cifra aumente hasta el 8% en 2021. Este creciente sector de la población china —en 2015 superó al país con más clase media, Estados Unidos— afecta a la demanda mundial de productos y, por tanto, a su precio. La nueva clase media consume para mejorar su estatus social y se preocupa cada vez más por su alimentación: quiere comer más, pero también comer mejor, porque se l...

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Astrid Portero

Gran Canaria, 1988. Licenciada en Ciencias Políticas y de la Administración, especializada en Relaciones Internacionales y Análisis Político. Cursando el Máster de Política y Democracia de la UNED. Interesada en geopolítica, conflictos territoriales y Unión Europea.