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La Super Bowl es el partido que determina el campeón del año en la National Football League (NFL), la liga de fútbol americano de Estados Unidos. Se celebra a principios de año desde 1967, hoy en día el segundo domingo de febrero. Además de su importancia deportiva, este evento es reconocido por el espectáculo de medio tiempo y los comerciales innovadores durante su emisión. Se ha convertido en todo un fenómeno estadounidense, reflejando su cultura y política y atrayendo a millones de espectadores.
El partido del año
El origen de la Super Bowl se remonta a los acuerdos de fusión de 1966 entre la NFL y su rival de entonces, la American Football League (AFL). Su creación fue la respuesta a la necesidad de determinar un campeón del fútbol americano profesional. Se celebró por primera vez en enero de 1967 como “AFL-NFL World Championship Game”, y adoptó el título de “Super Bowl” en su tercera edición. Durante los primeros años fue un enfrentamiento entre los campeones de ambas ligas, que se estableció desde entonces como el clímax del calendario del fútbol americano. Ya en 1970 la NFL absorbió a la AFL.
La NFL está compuesta por 32 equipos divididos en dos conferencias, la Nacional y la Americana. Culmina su temporada con una serie de playoffs en enero, donde los mejores equipos se enfrentan hasta que cada campeón pasa a la Super Bowl. El equipo que gane este último partido se lleva el trofeo Vince Lombardi, en honor al entrenador campeón de las dos primeras ediciones, y cada jugador un anillo conmemorativo y miles de dólares. A lo largo de su historia, la Super Bowl ha generado momentos y figuras icónicos. Entre ellos, los logros de grandes equipos como los Pittsburgh Steelers en los años setenta y los San Francisco 49ers en los ochenta, y jugadores como Joe Montana y Tom Brady.
Pero la Super Bowl se ha vuelto mucho más que un partido. En las últimas décadas ha incorporado avances tecnológicos para su transmisión, actuaciones de artistas de renombre mundial para el espectáculo de medio tiempo y comerciales que suponen una oportunidad de oro para la publicidad. La Super Bowl de 2023, por ejemplo, tuvo más de 113 millones de espectadores en Estados Unidos, sólo superada por la de 2015. Es uno de los grandes eventos deportivos del mundo, junto con los Juegos Olímpicos o el Mundial de fútbol.
Super Bowl: un evento de masas, económico y político
Más allá de lo deportivo, la Super Bowl es un espejo de la cultura y la política estadounidense. Es una fecha en la que familias y amigos se reúnen para presenciar el juego, consumir comidas típicas como alitas de pollo y nachos y participar en festejos tan populares como las festividades nacionales. Al mismo tiempo, las actuaciones de medio tiempo se han convertido en una plataforma para que los artistas expresen sus mensajes, llegando a millones de hogares y convirtiéndose en temas de conversación y análisis posterior.
La Super Bowl también tiene un gran impacto económico. En los estados y ciudades anfitrionas se dispara el turismo y la hostelería. Por ejemplo, el comité organizador de la edición de 2023, en Arizona, anunció que el evento había generado 1.300 millones de dólares en actividad económica y una contribución de 726 millones al PIB estatal, con más de 100.000 visitantes. Asimismo, los anuncios de treinta segundos en el medio tiempo cuestan cada vez más, hasta siete millones de dólares para las ediciones de 2023 y 2024.
En el ámbito político, el fútbol americano y la Super Bowl reflejan a menudo las divisiones en Estados Unidos. Los anuncios, las declaraciones de los jugadores e incluso las elecciones de los artistas para el espectáculo de medio tiempo pueden conllevar posicionamientos políticos. Además, debates sobre el patriotismo, la libertad de expresión y la inclusión social son amplificados en relación con el evento. Un ejemplo ha sido el gesto que inició en 2016 el exjugador de los San Francisco 49ers, Colin Kaepernick, de arrodillarse durante el himno nacional para protestar contra la brutalidad policial hacia los afroamericanos.
Con ese mismo trasfondo, la artista Beyoncé cantó en el medio tiempo de la Super Bowl de ese año su canción Formation, como homenaje a la cultura afroamericana y al movimiento Black Lives Matter. Otro ejemplo fue el anuncio de Budweiser en la Super Bowl de 2017, que narraba la historia de inmigración del cofundador de la compañía, Adolphus Busch. El comercial no mencionaba políticas contemporáneas, pero se interpretó como una respuesta a la retórica antiinmigración durante la presidencia de Donald Trump.
Este artículo fue redactado con ayuda de Jasper, un asistente de redacción de inteligencia artificial. Después fue revisado y corregido por un editor de EOM.







