La Coalición Internacional de la Flotilla de la Libertad es un “movimiento de solidaridad popular” que busca poner fin al bloqueo israelí de la Franja de Gaza a través de la acción directa no violenta, campañas públicas y la entrega por mar de ayuda humanitaria a la población civil. Fue creada en 2010 y está apoyada por catorce organizaciones miembro y dos asociaciones palestinas.
Desde el inicio del bloqueo israelí de la Franja en 2007, distintas organizaciones han movilizado asistencia humanitaria por mar en varias ocasiones. La primera fue en 2008, cuando dos barcos patrocinados por el Movimiento Gaza Libre llegaron a las orillas palestinas. En los ocho años siguientes, 31 barcos intentaron hacer llegar asistencia a la población gazatí, pero sólo lo consiguieron cinco. Entre los que no lo lograron estuvo uno de la Flotilla en 2010, que fue atacada por la Armada israelí y acabó con once muertos y más de treinta heridos. Este lunes la Armada israelí volvió a interceptar un barco de la Flotilla de la Libertad que llevaba cargamentos de ayuda humanitaria y lo desvió hacia sus costas con todos sus tripulantes.
El asalto a la Flotilla de la Libertad en 2010
El bloqueo de Israel por tierra, mar y aire a la Franja de Gaza impide el acceso de alimentos, asistencia médica y mercancías. Tampoco permite la entrada o salida de la población, lo que agrava la catástrofe alimentaria. Por este motivo, desde 2008 varios barcos con ciudadanos de distintos países y con la financiación de grupos como el Movimiento por la Libertad en Gaza han intentado llegar hasta las costas del territorio. Tras algunos éxitos, decenas de palestinos desplazados a otros Estados y varios barcos atacados por la Armada israelí y sus tripulantes encarcelados, en 2010 se creó la Flotilla de la Libertad.
La Coalición es un movimiento de solidaridad formado por campañas e iniciativas de diferentes países, además de asociaciones palestinas como la Unión de Comités de Trabajo Agrícola. En 2010 realizó su primer viaje: el Movimiento Gaza Libre y la Fundación Turca para los Derechos Humanos y las Libertades y el Socorro Humanitario reunieron unas 10.000 toneladas de ayuda humanitaria, repartidas en seis embarcaciones y con la asistencia de 633 voluntarios que partieron desde Chipre.
Cuando supo sus intenciones, el Gobierno israelí advirtió que no les permitiría llegar a la Franja. En la noche del 30 de mayo, la Armada contactó con las embarcaciones de la Flotilla de la Libertad, que estaba en aguas internacionales, y les instó a seguirles o serían abordados. El barco con más pasajeros, el Mavi Marmara, fue rodeado por dos buques y una aeronave israelíes, hasta que cinco horas después fue asaltado. El asalto acabó con nueve activistas turcos y un periodista muertos, y más de treinta heridos. Uno de ellos, que quedó en coma, moriría cuatro años después.
Las versiones fueron contradictorias, con denuncias de encubrimiento a Israel. Tras el asalto a la Flotilla de la Libertad, las autoridades israelíes aseguraron que sus soldados abrieron fuego tras ser atacados por los tripulantes y que estos portaban un arsenal de armas. Sin embargo, los activistas afirmaron que habían levantado banderas blancas pero que los soldados israelíes dispararon incluso antes de pisar la nave. El resto de los tripulantes fueron detenidos, muchos encarcelados y, según sus testimonios, torturados. La comunidad internacional condenó el asalto y exigió una investigación. Mientras que una comisión israelí sostuvo que fue legal y justificado por motivos de seguridad militar, el informe del Consejo de Derechos Humanos de la ONU declaró la ilegalidad del ataque y el uso de fuerza desproporcionada.
Romper el bloqueo israelí
La Flotilla de la Libertad ha preparado nuevos intentos de llevar ayuda humanitaria a Gaza a raíz de la ofensiva de Israel en octubre de 2023. El primero fue a mediados de 2024 y venía preparándose desde noviembre del año anterior. La preparación comprendía desde completar los requisitos técnicos y conseguir los alimentos y mercancías, hasta formar a los activistas con entrenamientos de no violencia en caso de un abordaje israelí. Esta vez la Flotilla de la Libertad estaba formada por tres buques que partirían desde Turquía con 5.500 toneladas de ayuda humanitaria. Sin embargo, Israel presionó al Gobierno de Guinea-Bisáu para que retirara su bandera del buque insignia, requisito necesario para navegar.
Los retrasos hicieron saltar las alarmas internacionales. Después de que Guinea-Bisáu retirara la bandera, un grupo de relatores de Naciones Unidas exigió el paso seguro de la Flotilla de la Libertad hasta Gaza. Asimismo, denunciaron que el Gobierno israelí violaba el derecho internacional al impedir el paso de la ayuda humanitaria, atacar a las organizaciones humanitarias y seguir bloqueando la Franja. Finalmente, la organización española Rumbo a Gaza pidió a los integrantes de la misión que volviesen a sus casas.
El intento más reciente de la Flotilla de la Libertad por llevar ayuda humanitaria a Gaza fue este mes de junio. El barco Madleen, con doce activistas que incluían a la sueca Greta Thunberg, se dirigía desde Catania, en Italia, al territorio palestino, pero la Armada israelí le ordenó cambiar de rumbo. Finalmente, los soldados israelíes interceptaron la embarcación en la madrugada del lunes y la llevaron a las costas del Estado hebreo con todos sus ocupantes, que según el Gobierno serían devueltos a sus países.