Si uno cierra los ojos e intenta hacerse una imagen mental del Reino Unido probablemente se imagine una llanura ondulada y colinas verdes. La fotografía sería correcta, pero se parecería más al centro y sureste de Inglaterra que al conjunto del país, ya que en realidad el mapa físico de Reino Unido es el de un país bastante montañoso.
De hecho, el conjunto del territorio forma parte de una antigua cordillera, hoy día muy erosionada, que con la subida del nivel del mar al final de la última glaciación quedó rodeada de agua y convertida en un archipiélago. Gran Bretaña se divide, de tal forma, en una zona escarpada al norte y al oeste y una zona de tierras llanas en el sur y el este.
Reino Unido está situado entre el océano Atlántico (y la isla de Irlanda) y el mar del Norte, que baña su región oriental. Al sur le separa del continente europeo el canal de La Mancha y el estrecho de Dover — Calais, para los franceses—, su parte más estrecha, de apenas 33 kilómetros. También al oeste, el mapa de Gran Bretaña está separado de Irlanda por el mar de Irlanda y los estrechos del canal del Norte y el canal de San Jorge, al sur.
La geopolítica del paso de Calais, el estrecho que separa Reino Unido de Europa
La parte alta del mapa del Reino Unido corresponde a Escocia, donde las famosas Tierras Altas (Highlands, en inglés) son muestra del tumultuoso pasado geológico del país. En esta región se encuentran algunas de las formaciones más antiguas del territorio británico, moldeadas por fallas y glaciaciones a lo largo de millones de años. La falla de Gran Glen, por ejemplo, cruza las Tierras Altas de suroeste a noreste, formando un profundo valle donde se encuentra, entre otros, el célebre lago Ness.
Es la parte más abrupta del Reino Unido, con una costa recortada llena de rías y fiordos y varios archipiélagos menores, como el de las islas Shetland, las Orcadas y las Hébridas Interiores y Exteriores.
Escocia alberga también el Ben Nevis, el pico más alto del Reino Unido, que con sus apenas 1.345 metros domina el accidentado relieve de las Highlands. Aunque su altura es modesta en comparación con otras cumbres europeas, es muestra de la suavización del relieve británico con el paso del tiempo.
Más al sur, las Tierras Bajas escocesas dan paso a los montes Peninos, que recorren el mapa de Inglaterra de norte a sur y van perdiendo altura progresivamente hasta convertirse en las suaves colinas de las Tierras Medias inglesas.
En el sur del país, solamente la península de Cornualles presenta un paisaje más abrupto, contrastando con las costas orientales, llanas y muy jóvenes, formadas con los sedimentos del interior de Gran Bretaña. Completan el mapa físico del Reino Unido la montañosa Gales, con sus montes Cámbricos, e Irlanda del Norte, con amplias zonas de colinas elevadas como las Sperrins.
El Reino Unido desempeñó un papel fundamental en el desarrollo de la geología moderna durante el siglo XIX. Fue allí donde se identificaron y definieron varios de los primeros periodos geológicos, como el Cámbrico, Ordovícico, Silúrico y Devónico, que todavía usamos hoy en día. Estos nombres provienen de regiones británicas como Gales y Devon, donde los geólogos británicos, como Adam Sedgwick y Roderick Murchison, estudiaron las rocas y fósiles de la zona. El Cámbrico, por ejemplo, es el nombre dado a un periodo en el que apareció una gran diversidad de vida marina, y su nombre proviene de Cambria, el nombre antiguo de Gales.
En cuanto a la hidrografía, los ríos de Reino Unido, debido al clima oceánico de la isla, son generalmente cortos y caudalosos. El río más largo y caudaloso es el Severn, que nace en Gales y recorre 354 kilómetros, a través de Inglaterra, hasta desembocar en el océano Atlántico. El segundo más importante es el río Támesis, que atraviesa Londres y es una de las principales vías navegables del país. Es el más largo de Inglaterra —que no de Reino Unido— con 346 kilómetros hasta su desembocadura en el mar del Norte.
En Escocia, ríos como el Tay y el Clyde desembocan en el mar del Norte y el Atlántico, respectivamente. Irlanda del Norte, por su parte, cuenta con el río Bann y el sistema del lago Neagh, el mayor de las islas británicas.