Con una superficie de 9.833.517 kilómetros cuadrados, Estados Unidos es el tercer país más grande del mundo y también el tercero más poblado, con casi 335 millones de habitantes. Sin embargo, gran parte de la población se concentra principalmente en las costas del país, una distribución que tiene mucho que ver con la geografía de la gran potencia norteamericana.
El mapa físico de Estados Unidos se caracteriza por una orografía que divide en país en dos grandes regiones contrapuestas y separadas por las grandes llanuras centrales: una mitad oeste muy accidentada y con altas cordilleras, que nacen de la confluencia de las placas tectónica del Pacífico y la de Norteamérica; y una mitad este donde la altitud es mucho más moderada y donde dominan las mesetas y valles.
Así, de oeste a este, los sistemas montañosos occidentales de la Sierra Nevada y de las Rocosas dan paso a una gran llanura central, que desciende hacia el sur hasta el valle del Misisipi y el golfo de México. Hacia el este, la meseta de Ozark y el valle del río Ohio quedan interrumpidos por el sistema de los montes Apalaches, una cordillera con cumbres moderadas que rara vez sobrepasan los 2.000 metros de altitud y que da paso a las regiones costeras del Atlántico.
Tanto las montañas Rocosas como las grandes llanuras destacan por contener amplios territorios inhóspitos, en los que las grandes distancias han frenado el establecimiento de grandes ciudades, que se encuentran mayoritariamente concentradas en las costas.
Así, por ejemplo, el estado de Wyoming, situado en pleno corazón de la gran cordillera y con una altitud media de 1.938 metros, es el territorio de los Estados Unidos contiguos que cuenta con una menor densidad de población. Además, casi la mitad del territorio del estado es propiedad federal, incluyendo áreas protegidas como los parques nacionales de Grand Teton y Yellowstone.
Pese a esto, los picos más elevados del mapa físico de Estados Unidos no se encuentran en las montañas Rocosas, sino en Alaska. El más alto es el monte Denali, con 6.190 metros, que es también la cumbre más elevada de América del Norte. Le siguen, también en Alaska, otros picos importantes como el San Elías o el Fairweather. En el estado de California, el monte Whitney, con 4.421 metros, es la cima más alta de los Estados Unidos contiguos. Por su parte, en Hawái el volcán Mauna Kea se alza 4.207 metros sobre el nivel del mar.
El carácter continental del país y su variada orografía también hacen que el clima varíe drásticamente entre territorios. Las temperaturas más extremas se registran en el valle de la Muerte, localizado en la frontera entre los estados de California y Nevada, al este de la Sierra Nevada. En este lugar se dan las temperaturas más altas registradas en el planeta, hasta los 54,4 grados centígrados registrados en 2013. En contraste, en Alaska se registran temperaturas de hasta menos cuarenta grados centígrados en las zonas del interior.
En el sur, en zonas como Florida y el golfo de México, el clima es subtropical, con veranos cálidos y húmedos y frecuentes huracanes. En el este el clima atlántico trae inviernos fríos y veranos calurosos. Las llanuras centrales tienen inviernos fríos y veranos muy calurosos, mientras que en el suroeste encontramos también clima desértico, destacando el desierto de Sonora, en la frontera con México.
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A nivel hidrográfico, es la cuenca del río Misisipi-Misuri un elemento crucial en la geografía y economía estadounidense, conformando el sistema fluvial más largo de Norteamérica. El sistema formado por los dos ríos suma un total de 6275 kilómetros y atraviesa el corazón del país, alimentando las extensas llanuras agrícolas del centro y sirviendo como una arteria de transporte natural que conecta importantes centros urbanos como Minneapolis, Nueva Orleans o San Luis.
De hecho, hasta 72 millones de personas (uno de cada cuatro estadounidenses) viven la cuenca del Misisipi, que atraviesa diez estados, desde Minnesota a Luisiana.
Otro río clave para entender Estados Unidos es el río Grande, al que los mexicanos llaman Bravo, y que, además de ser el cuarto río más largo del país, actúa de frontera natural con México.
Creo que no es el tercero más grande.