Austria, oficialmente República de Austria, es un Estado federal europeo sin salida al mar, con una población de 8,9 millones de personas y unos 84.000 kilómetros cuadrados de superficie. Hace frontera al norte con Alemania y Chequia, al este con Eslovaquia y Hungría, al oeste con Suiza y Liechtenstein y al sur con Eslovenia e Italia.
Con capital en la ciudad de Viena, que acoge a casi dos millones de austríacos, el mapa político de Austria se divide en nueve estados o Bundesländer, los cuales comparten el poder ejecutivo con el Gobierno federal, encabezado por el canciller. Por su parte, el presidente ocupa la jefatura del Estado y es elegido mediante sufragio directo cada seis años.
Las elecciones legislativas se celebran cada cuatro años y determinan el color político de los 183 escaños del del Consejo Nacional o Nationalrat, la cámara baja del parlamento austríaco, mientras que los 61 miembros de la cámara alta, el Consejo Federal o Bundesrat, son elegidos en su lugar por los parlamentos regionales.
En cuanto a la distribución de la población, los estados del norte y el este del país —Viena, Alta y Baja Austria y Vorarlberg, concretamente— están más densamente poblados, a diferencia del sur y el oeste —Tirol y zona de los Alpes—, dominados por un terreno montañoso y un clima más frío. Además de Viena, otros importantes centros urbanos son Graz y Linz, la segunda y tercera ciudad más pobladas del país, con 298.000 y 210.000 habitantes, respectivamente.
Aunque la historia de Austria es rica y antigua, con orígenes en el Sacro Imperio Romano Germánico y posteriormente como núcleo del vasto Imperio austrohúngaro (1867-1918), la actual república tiene menos de un siglo de existencia. Austria, con sus fronteras territoriales actuales, nació en 1955 tras la Segunda Guerra Mundial y la recuperación aliada del territorio anexionado por los nazis.
Durante la década posterior a la guerra, el mapa político de Austria permaneció bajo control aliado hasta la firma del Tratado de Estado o de Independencia austriaco en 1955, en el que se pactó el fin de la tutela soviética, se reconoció la independencia de Austria y se prohibió cualquier futura reunificación con Alemania. Además, se estableció la neutralidad perpetua del país, lo que explica que Austria haya permanecido fuera de la OTAN hasta ahora. Sí pertenece desde 1995 a la Unión Europea.







