Mapa armisticio fin de la Primera Guerra Mundial

El mapa del armisticio de 1918 y el fin de la Primera Guerra Mundial

La Primera Guerra Mundial acabó el 11 de noviembre de 1918, cuando Alemania, Reino Unido y Francia firmaron el armisticio de Compiègne.
CartografíaGeopolíticaEuropa

Esta funcionalidad está reservada a suscriptores, por solo 5€ al mes puedes suscribirte.Guardar mapa

Las once de la mañana del día once del undécimo mes. Ese fue el momento en el que terminó la Primera Guerra Mundial, un alto el fuego que pasó a la historia con el nombre de armisticio de 1918 o de Compiègne, en alusión a la ciudad francesa donde fue acordado por el Imperio alemán, el Imperio británico y Francia.

Su firma, sin embargo, se había producido a las cinco de la mañana de ese mismo día. Esto no evitó que en las últimas seis horas de contienda murieran cerca de 100.000 combatientes en acciones irresponsables o directamente suicidas ordenadas por mandos ansiosos de cumplir sus últimos objetivos militares. En total, se estima que durante la Gran Guerra perdieron la vida unas diez millones de personas y otras veinte resultaron heridas.

Se trató del primer conflicto global e industrializado de la historia, con unas consecuencias hasta entonces desconocidas. El asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria en Sarajevo a manos de un nacionalista serbobosnio en 1914 llevó al Imperio austrohúngaro a declararle la guerra a Serbia, pero el clima de tensión y confrontación venía años gestándose. La carrera armamentística y las rivalidades imperialistas en Asia y África son los ejemplos más evidentes.

Rápidamente Europa se dividió en dos bandos: por un lado, la Triple Entente, formada por Francia, el Reino Unido y Rusia; y, por otro, las Potencias Centrales o Triple Alianza, con Alemania, Austria-Hungría e Italia. Esta última, sin embargo, cambió de bando en 1915 al entender que fue el Imperio austrohúngaro el que inició la guerra ―la Triple Alianza era una unión defensiva―.

Las alianzas de la Primera Guerra Mundial

Pero ambas partes habían sobreestimado su capacidad militar y pronto la lucha se estancó, dando lugar a una guerra de trincheras en la que cada alianza apenas pudo avanzar un puñado de kilómetros de forma alterna. Esa situación se alargó hasta 1917, cuando la Revolución rusa aupó a los bolcheviques ―contrarios a la guerra― al poder, y en marzo de 1918 firmaron con Alemania la paz de Brest-Litovsk, la cual estableció una nueva frontera en el este de Europa y permitió a las Potencias Centrales enfocarse en la ofensiva occidental.

Sin embargo, los aliados consiguieron detener el ataque ―ayudados por el mayor papel de Estados Unidos en el conflicto, que declaró la guerra a Alemania en abril de 1917― y pronto las fuerzas de las Potencias Centrales comenzaron a desmoronarse. En 1918 Francia y Reino Unido ocuparon Bulgaria, que combatía del lado de Alemania y Austria-Hungría, obligando a Sofía a capitular el 29 de septiembre. Poco después, el 30 de octubre, también se rindió el otro aliado de los Imperios Centrales, el Imperio otomano.

En los frentes occidental e italiano fue la victoria aliada en la batalla de Vittorio Veneto, en la actual provincia de Treviso, la que marcó el comienzo del fin de la Primera Guerra Mundial. El Imperio austrohúngaro firmó la paz el 3 de noviembre ante el imparable avance italiano y Alemania se quedó sola en la contienda. Berlín aún controlaba una gran franja al este del continente y contaba con el apoyo de los Gobiernos de Ucrania, Finlandia y Estonia, a los que había aupado al poder, pero Francia estaba arrasando sus posiciones en el oeste.

Los cambios en las fronteras europeas entre 1914 y 2020

Al mismo tiempo que el Imperio austrohúngaro se desmembraba, comenzó en Alemania un motín marinero contrario a las movilizaciones militares que seguían ocurriendo en el país. La revuelta acabó provocando la abdicación del emperador Guillermo II el 9 de noviembre. En ese momento, una delegación alemana ya se encontraba negociando la rendición a bordo de un tren en el bosque de Compiègne ―había sido escoltada en coche durante diez horas por el norte arrasado de Francia hasta el convoy privado del mariscal galo Ferdinand Foch― y, aunque las condiciones impuestas por los aliados fueron muy duras, la firma del armisticio de 1918 llegó el 11 de noviembre.

La paz definitiva en todos los frentes llegó con el Tratado de Versalles de junio de 1919, por el cual Alemania quedó desmilitarizada y fue condenada a pagar una indemnización abusiva; Francia recuperó Alsacia y Lorena; la Sociedad de Naciones recibió el encargo de administrar las colonias alemanas hasta su independencia; y el este de Alemania se entregó a Polonia, encargada de actuar como muro del bolchevismo ruso.

Junto con los respectivos tratados que se firmaron con el resto de países vencidos, el Tratado de Versalles dio paso a un nuevo mapa de Europa oriental, en el que los grandes imperios desaparecieron y en sustitución se fundaron diversos Estados-nación, como Austria, Hungría o Checoslovaquia.

El mapa del Imperio austrohúngaro

Descargar mapa

Creative Commons BY-NC-ND

Comentarios