4 de junio de 1942

4 de junio de 1942: muere Reinhard Heydrich, exjefe de la Gestapo nazi, en un atentado en Praga

Conocido como el “carnicero de Praga”, Reinhard Heydrich dirigió el servicio de inteligencia de las SS y la Gestapo e ideó el Holocausto judío. Temerosa de que la población aceptara el régimen nazi, la resistencia checoslovaca lo mató con una bomba.
4 de junio de 1942: muere Reinhard Heydrich, exjefe de la Gestapo nazi, en un atentado en Praga
Reinhard Heydrich en su despacho del SD en Múnich en 1934. Fuente: Archivo Federal Alemán (Wikimedia Commons)

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Reinhard Heydrich nació en 1904 en Halle an der Saale, una localidad a 32 kilómetros al noroeste de Leipzig, en el estado alemán de Sajonia. Hijo de un cantante de ópera y de una actriz, creció en un ambiente acomodado, pero su vida cambió al estallar la Primera Guerra Mundial. La contienda arruinó a la familia y Heydrich se alistó en la Armada alemana en 1922. Allí alcanzó el grado de teniente, pero fue expulsado nueve años después por una “falta de honor”: no asumir la responsabilidad de haber dejado embarazada a la hija de un director del grupo industrial IG Farben.

Fue entonces cuando conoció a su futura esposa, Lina von Osten, quien lo introdujo en los círculos nazis. En 1931 empezó a relacionarse con el líder de las SS, Heinrich Himmler, y al año siguiente fue nombrado jefe del SD, el servicio de inteligencia encargado de recabar información sobre los opositores al Tercer Reich. El puesto le valió para ascender dentro de la jerarquía nazi, y pronto se convirtió en la mano derecha de Himmler y en un hombre fuerte de Adolf Hitler.

Reinhard Heydrich: el carnicero de Praga

Después de que Hitler llegara al poder en 1933, Heydrich participó en los principales acontecimientos que hicieron de Alemania una dictadura del Partido Nazi. Su primera misión para el führer consistió en crear pruebas falsas contra el líder de la organización paramilitar SA, Ernst Röhm, a quien Hitler quería apartar para evitar que el cuerpo limitase su poder. La operación desembocó en la noche de los cuchillos largos en junio de 1934, cuando el régimen nazi asesinó a Röhm y otros miembros de las SA para apoderarse del Estado alemán. Ese mismo año, Heydrich fue nombrado comandante de la Gestapo, la policía secreta del Tercer Reich. 

El jerarca nazi también jugó un papel importante en el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, pues dirigió la operación Himmler para invadir Polonia. Este fue un ataque de falsa bandera por el que varios militares alemanes disfrazados con uniformes polacos atacaron la emisora de radio alemana de la ciudad de Gleiwitz, para después difundir un mensaje en el que animaban a la minoría polaca de Silesia a rebelarse contra Hitler. El régimen nazi utilizó el supuesto ataque polaco como pretexto para ocupar el país en septiembre de 1939.

Dos años después, Heydrich fue nombrado gobernador del protectorado nazi de Bohemia y Moravia, ubicado en la actual República Checa. Su paso por el territorio le valió el apodo de “carnicero de Praga”, pues mandó ejecutar a 342 personas en los dos primeros meses en el cargo para eliminar la disidencia. En 1942 también dirigió la Conferencia de Wannsee, una reunión entre los altos mandos nazis para aprobar y coordinar la “solución final”, el plan que autorizó el exterminio de millones de judíos.

La operación Antropoide

A pesar de la represión en Bohemia y Moravia, Heydrich trató de ganarse la simpatía de la población aprobando incentivos económicos para los obreros y granjeros checoslovacos, cuya producción era necesaria para el esfuerzo bélico alemán. Ante el temor de que la socieda aceptase el régimen nazi, el Gobierno checoslovaco, desde el exilio en Londres, organizó la operación Antropoide, un atentado para asesinar a Heydrich con la ayuda del Gobierno británico.

Así, el 27 mayo de 1942, los soldados Josef Gabcik y Jan Kubis asaltaron el automóvil en el que viajaba Heydrich de camino a su cuartel general en el castillo de Hradcany. Aunque el fusil de Gabcik se encasquilló y no pudo disparar, Kubis logró lanzar una bomba sobre el coche que acabaría con la vida del jerarca nazi el 4 de junio, después de que las heridas se le infectasen y muriese por septicemia en Praga. Cinco días después fue enterrado en la Cancillería del Reich en Berlín.

La muerte de Heydrich desató la furia de Hitler, que ordenó arrasar las ciudades checoslovacas de Lidice y Lezaky como venganza. Gabcik y Kubis también murieron, pues su compañero Karel Curda desveló a las SS su escondite en la iglesia ortodoxa de los santos Cirilo y Metodio. Hoy, la cripta subterránea de la iglesia es un monumento nacional a los héroes del atentado contra Heydrich.

Ana Raya

Madrid, 1998. Graduada en Relaciones Internacionales (UCM) y Máster en Geopolítica y Estudios Estratégicos (UC3M). Interesada en conflictos espaciales, fronteras, mapas y geopolítica crítica.

1 comentario

  1. Expandir comentario
    Baldomero Rodriguez Oliver

    Creo que revelarse en con b.