¿Puede Estados Unidos anexionarse Canadá?

Donald Trump ha amenazado con medidas expansionistas para que Estados Unidos pueda imponer sus condiciones económicas sobre otros países. Una de ellas es la anexión de Canadá, país sobre el que ha prometido imponer nuevos aranceles
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¿Puede Estados Unidos anexionarse Canadá?
El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en 2017. Fuente: Archivo de la Casa Blanca de Trump (Flickr)

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Estados Unidos tiene herramientas para anexionarse Canadá. Es una posibilidad poco realista a nivel político y militar a corto plazo, pero la presión económica podría allanar el camino. Desde que regresó al poder el pasado enero, el presidente Donald Trump ha reiterado la idea de que Canadá se convierta en el estado 51 de Estados Unidos. También ha amenazado con usar la fuerza para hacerse con Groenlandia, territorio autónomo del Reino de Dinamarca, y con el control del canal de Panamá.

En el caso de Canadá, el republicano aseguró que no usaría la fuerza militar, sino económica. Trump culpa a Canadá y México por la entrada de migrantes y fentanilo a territorio estadounidense, por lo que ha amenazado a ambos países con imponer aranceles del 25% a sus importaciones y hasta del 50% en el caso del acero y el aluminio de Canadá. No obstante, con su retórica también está desviando la atención de los efectos que los aranceles tendrían sobre la propia economía estadounidense.

El derecho internacional y los precedentes no lo avalan

El derecho internacional contemporáneo no permite la anexión unilateral de un Estado por parte de otro. De acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas de 1945, los Estados son iguales y soberanos y deben abstenerse de amenazar o usar la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier otro. De igual manera, la Resolución 2625 de la Asamblea General de la ONU de 1970 reafirma principios como la libre determinación de los pueblos, que incluye el establecimiento de un Estado soberano e independiente, así como la libre asociación o integración con otro.

Sin embargo, Estados Unidos ya había incorporado territorios de otros Estados antes de la fundación de la ONU. Como parte de su expansión desde finales del siglo XVIII, compró Luisiana a Francia en 1803, se anexionó más de la mitad de México en 1848 y compró Alaska a Rusia en 1867. Incluso los estadounidenses intentaron hacerse con Canadá durante la revolución de las Trece Colonias o en la guerra anglo-estadounidense de 1812, y hubo partidarios de la anexión hasta entrado el siglo XX.

La diferencia es que estos territorios no eran Estados soberanos sino que formaban parte de otros. Estados Unidos reconoció a Canadá como Estado independiente en 1927, y desde entonces las posturas a favor de la anexión no han sido fuertes. Por ejemplo, en las últimas décadas ha habido partidos canadienses que han abogado por unir las provincias del Oeste de Canadá con Estados Unidos, pero han sido minoritarios.

Tampoco es realista a día de hoy

Es muy complicado que Estados Unidos pueda anexionarse Canadá. La vía política está descartada: el primer ministro, Justin Trudeau, y distintas fuerzas políticas han rechazado de plano esa posibilidad. Además, la amenaza de los aranceles provocó un desacuerdo entre la Ministra de Finanzas y Trudeau por la que ambos —más la impopularidad del primer ministro— terminaron dimitiendo. Ahora Canadá se centrará en unas elecciones anticipadas de las que saldrá un nuevo Gobierno que deberá lidiar con Trump.

Incluso aunque hubiera partidarios o un hipotético consenso político, la anexión de Canadá por parte de Estados Unidos supondría un proceso institucional complejo. Por un lado, Canadá tendría que disolverse como Estado, lo cual requiere un acuerdo entre la Cámara de Comunes, el Senado y todas las provincias para enmendar la Constitución. Además, se debería considerar la opinión de los pueblos indígenas de Canadá. Por otro lado, en Estados Unidos la Cámara de Representantes y el Senado deberían aprobar la anexión. Aparte de que no está extendida esa postura, la incorporación de Canadá como estado número 51 podría favorecer a los demócratas en el Congreso, en contra de los intereses de Trump.

La otra opción es la militar, pero sería bastante problemática. Estados Unidos cuenta con muchas más capacidades que Canadá, pero también necesitaría la aprobación del Congreso y el propio Trump lo ha descartado. Para Estados Unidos, invadir o atacar Canadá supondría enfrentarse a uno de sus mayores socios comerciales y a un Estado con el que comparte información confidencial, con lo cual tendría enormes repercusiones económicas y políticas. Asimismo, la decisión sería rechazada por la comunidad internacional, potencias rivales como China y Rusia, y socios también cercanos a Canadá como el Reino Unido o la Unión Europea, así como por republicanos aislacionistas y demócratas antibelicistas.

Y a largo plazo, ¿podría Estados Unidos anexionarse Canadá?

Sin embargo, las medidas de la Adminstarción Trump podrían allanar el camino para una futura anexión de Canadá. El propio Trudeau aseguró que Trump quiere “ver un colapso total de la economía canadiense” porque eso le facilitaría incorporar al país a Estados Unidos. En ese sentido, los aranceles serían el primer paso de una guerra económica que podría continuar con sanciones y, finalmente, un embargo comercial. Todo esto provocaría un gran deterioro de la economía canadiense que facilitaría la anexión estadounidense. Ante esta posibilidad, Canadá parte en una clara desventaja, pues su economía es diez veces más pequeña que la estadounidense y el 70% de sus exportaciones se dirigen a Estados Unidos.

Nerea Seijas

Madrid, 2003. Cursando el doble grado de Estudios Internacionales y Economía en la UC3M. Interesada en la geopolítica y sus efectos sociales.