Escucha este artículo
Incertidumbre, falta de ahorro, cambios de precios… Argentina tiene un problema crónico con la inflación. Con un dato superior al 100% anual, que no es el mayor de su historia, y más de diez años encima del 10%, es la principal preocupación en el país. Se debe en gran parte a la financiación del déficit fiscal con el aumento de la base monetaria. Es decir, a que se imprime dinero, en este caso sin mayor control y con fines políticos. El hartazgo ha aupado al candidato libertario Javier Milei con su propuesta de “volar el Banco Central”. ¿Su objetivo? Una libre competencia de monedas que cambie el peso por el dólar.
El dólar ya se usa en Argentina. Hay salarios, productos y servicios y personas que ahorran en dólares. Incluso la restricción para conseguirlos incentivó un mercado paralelo donde se compra cada vez más caro: el “dólar blue”. Frente a la inflación y la devaluación del peso, Milei promete la estabilidad del dólar si gana la segunda vuelta presidencial el próximo 19 de noviembre. Sin embargo, los ejemplos en la región muestran que la dolarización también implica riesgos, incluso el de no completarla, y que hay otro camino.
Ecuador, El Salvador y Panamá, los espejos de la dolarización
Suscríbete a EOM para seguir leyendo este artículo
Lo que pasa en el mundo te afecta. Comprenderlo es más necesario que nunca
Continuar
Anual · Cancela en cualquier momento