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El marxismo es la filosofía política y doctrina socioeconómica basada en la lucha de clases, el materialismo histórico y la crítica al capitalismo. Surgió en Europa a mediados del siglo XIX con Karl Marx y Friedrich Engels. El término fue acuñado décadas después por el teórico austrohúngaro Karl Kautsky. Esta corriente, base teórica del comunismo, inspiró distintas revoluciones en el siglo XX.
Otra forma de entender la historia
El marxismo se basa en varias teorías y conceptos clave. Uno es el materialismo histórico, según el cual las condiciones materiales, las relaciones económicas y el sistema productivo determinan la historia. Otros dos son la lucha de clases y la concepción del Estado como los instrumentos al servicio de la clase dominante. Según el marxismo, la evolución de los Estados precapitalistas a los capitalistas estuvo marcada por el auge de la burguesía, que desde la Revolución Industrial explota al proletariado. Por tanto, los cambios históricos resultan de la lucha por controlar los medios de producción. Las sociedades poscapitalistas serían una etapa futura sin Estado, pues se trataría de sociedades comunistas sin clases sociales.
Para el marxismo, la producción es el eje del proceso económico y el trabajo humano crea la riqueza en el capitalismo. Sin embargo, los trabajadores asalariados no obtienen los frutos de su producción, sino que los venden a la clase capitalista a cambio de un salario. En ese proceso, el trabajador se separa del producto de su trabajo, al ser una mercancía en manos del capitalista, lo que se conoce como “alienación”. El capitalista, al vender esa mercancía, obtiene una ganancia mayor, denominada “plusvalía”. Esta sería la apropiación del trabajo no pagado al trabajador, con el fin último de la acumulación de capital.
La crítica marxista al capitalismo y al estudio clásico de la economía se basa a su vez en la propensión de este sistema al desequilibrio y las crisis. Según Marx, la producción capitalista seguiría generando cada vez más contrastes, de forma que la clase proletaria acabaría rebelándose. Asimismo, Marx definió los mecanismos de dominación del capitalismo a través del concepto de “ideología”, creencias e ideas cuya expansión buscaba defender los intereses de la clase dominante. Entre estas estaba la religión.
Del marxismo a la Unión Soviética
Las ideas de Karl Marx y el desarrollo del marxismo no se entienden sin su contexto histórico. Marx nació en Prusia en 1818. En la universidad se interesó en la filosofía hegeliana y comenzó a difundir sus ideas sobre el socialismo escribiendo en la Gaceta Renana, un periódico radical. Cuando el Gobierno cerró el periódico, Marx se trasladó a París. Allí conoció a Engels, con quien se unió a una sociedad de pensadores críticos y junto al que desarrolló sus posturas. Ambos supusieron la ruptura entre el socialismo utópico y el científico, que proponía la revolución de la clase obrera como forma de acabar con el capitalismo. Sin embargo, debido a su participación en otro periódico sin autorización oficial, fue expulsado de Francia.
Marx se instaló en Bruselas en 1845. Allí desarrolló obras clave junto a Engels, y viajaron a Londres para contactar con militantes. A su vuelta fundaron el Comité Comunista de Correspondencia, al que se uniría la Liga de los Justos de alemanes exiliados. En 1848 la organización se renombró en Londres como la Liga de los Comunistas, y Marx y Engels publicaron El Manifiesto del Partido Comunista. Tras las revoluciones populares en Europa de ese año y la represión, Marx se exilió en el Reino Unido. Allí publicó en 1867 el primero de los tres volúmenes de El Capital y fue activista entre los movimientos obreros. Murió en 1883.
El legado del marxismo se ha dividido entre varias corrientes. Entre ellas están el marxismo ortodoxo y el reformista, el leninismo, el marxismo-leninismo, el trotskismo o el maoísmo. A su vez, el marxismo influyó en la sociología, la economía y el estudio de la historia, además de la educación, la psicología o la antropología. Su alcance ha inspirado partidos socialdemócratas, movimientos de liberación y revoluciones alrededor del mundo. Desde la Revolución rusa de 1917 y la fundación de la Unión Soviética, hasta China, Cuba o Vietnam, donde se establecieron distintos modelos. Sin embargo, estos regímenes han sido criticados tanto por la represión ejercida como por no cumplir las características del comunismo de Marx.






