¿Qué es el kemalismo?

El kemalismo es la ideología histórica del Estado turco. Predominó en el siglo XX y sus principios son el republicanismo, el nacionalismo, el populismo, el laicismo, el estatismo y el reformismo
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¿Qué es el kemalismo?
Bandera del Partido Republicano del Pueblo (CHP) turco, con las seis flechas que representan los principios del kemalismo. Fuente: Wikimedia Commons

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El kemalismo es la ideología fundacional de la República de Turquía y del Partido Republicano del Pueblo (CHP). La impulsó el padre del país y primer presidente, Mustafa Kemal Atatürk, para transformar el califato otomano en una república secular en los años veinte, y después a través del propio partido. El kemalismo se mantiene en la sociedad y las instituciones turcas: según la Constitución de 1982, Turquía es un Estado democrático, laico y social gobernado por el Estado de derecho. Sin embargo, esta doctrina ha sido cuestionada sobre todo en los últimos veinte años.

La ideología de las “seis flechas”

Tras la descomposición del Imperio otomano con la Primera Guerra Mundial, Ataturk, un militar popular y experimentado, proclamó la República de Turquía en 1923. Defendía que el nuevo país sólo podía progresar a través del sistema liberal europeo e imitando el estilo de vida occidental. En esa línea, los seis principios kemalistas fueron el republicanismo, el nacionalismo, el populismo, el laicismo, el estatismo y el reformismo. Estos quedaron reflejados en las flechas de la bandera del CHP y sirvieron de base para modernizar la sociedad e instituciones turcas.

La primera flecha representa el republicanismo como transición de un imperio a un Estado-nación soberano. Bajo el republicanismo, Turquía se convertía en una república constitucional. En segundo lugar, el nacionalismo se entiende como movimiento que aboga por crear una identidad nacional única y común entre todos los turcos, como alternativa a la umma (‘nación musulmana’). Así, el kemalismo pretendía acabar con cualquier diferencia unificando a los turcos más allá de su etnia, religión o lengua.

La tercera flecha representa el populismo como gobierno del pueblo soberano y unido, y en colaboración entre clases sociales. En cuarto lugar, el laicismo o secularismo se entiende como la separación de la política y la religión, que debía ser controlada por el Estado. Con el estatismo, Ataturk pretendía que el Estado fuese activo en el desarrollo económico, social, cultural y educativo de Turquía a través de medidas para fomentar el desarrollo económico, científico y tecnológico. La última flecha hace referencia al reformismo, para seguir adaptando las instituciones y costumbres del país.

El kemalismo contra todos

Para asegurar la supremacía del kemalismo, sus defensores distinguían a quienes no compartían sus principios: los islamistas, los separatistas kurdos y los defensores de otras ideologías. Por un lado, los kemalistas eran conscientes del poder del islamismo o islam político, que criticaba su intento de imitar e imponer el estilo de vida occidental. Por ello sabían que debían controlarlo para proteger el laicismo.

Por otro lado, el movimiento separatista kurdo comenzó después de la disolución del Imperio otomano y la abolición del califato en 1924. Gran parte de la región del Kurdistán fue incorporada a Turquía, que desde entonces ha tratado el separatismo kurdo como un asunto de seguridad nacional y una amenaza a la integridad territorial. Por último, los kemalistas rechazaban el fascismo o el comunismo, consideradas ideologías contrarias al liberalismo, y el régimen de Atatürk prohibió los partidos que las fomentaban.

Turquía, ¿hacia la deskemalización?

El kemalismo fue la ideología dominante en Turquía durante el siglo XX y definió la sociedad y el Estado. Sin embargo, el Partido Justicia y Desarrollo (AKP), que se autoproclama como demócrata conservador, ha intentado desmarcarse de los principios kemalistas desde que llegó al poder en 2002. El presidente Recep Rayyip Erdoğan, que gobierna desde entonces, se ha acercado al islam. Por ejemplo, a través de actos simbólicos como convertir el museo de Santa Sofía en una mezquita.

El AKP considera que en Turquía existe, por un lado, una élite secular kemalista, y por otro una mayoría musulmana no representada por el kemalismo. A su vez, los kemalistas ven que el secularismo en Turquía está siendo amenazado con la incorporación de la religión. A raíz de los discursos y políticas de Erdoğan, consideran que Turquía está girando hacia un autoritarismo moral que afecta tanto a las instituciones como a la vida privada de quienes adhieren a los principios de Atatürk.

Asma El Kanfoudi

Madrid, 2000. Estudiante de Relaciones Internacionales en inglés por la URJC. Apasionada de las relaciones entre la Unión Europea, Asia, el Magreb y Oriente Próximo, las migraciones, la seguridad energética y la geopolítica.