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El Gran Reseteo, o Gran Reinicio, es la propuesta del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) de transformar el modelo económico tras la pandemia, y a la teoría de la conspiración a la que ha dado lugar. La organización propone reconstruir la economía mundial y las relaciones internacionales de forma sostenible después de los daños producidos por la covid-19. El plan, cuyo nombre original en inglés es The Great Reset, fue presentado en la sede del Foro de Davos (Suiza) en mayo de 2020 por el príncipe Carlos de Gales y el director del WEF, el economista alemán Klaus Schwab. La organización pretende celebrar una nueva reunión en Singapur en agosto de 2021 para profundizar en su propuesta y alinearla con la Agenda 2030, la hoja de ruta de la ONU para el desarrollo.
Una propuesta para el capitalismo
El Gran Reinicio busca “resetear el capitalismo” para poner la naturaleza en el corazón del nuevo sistema y establecer “un nuevo contrato social para honrar la dignidad de cada ser humano”. El Foro propone, entre otras cosas, fomentar los estímulos fiscales para relanzar la economía y utilizar nuevas variables para medir la capacidad económica de los países, pues el PIB, empleado como principal indicador, no tiene en cuenta la división de la riqueza ni la calidad de vida de los individuos. Además, se pide a las empresas que modernicen sus estándares éticos y medioambientales, reduciendo emisiones de carbono y apostando por las energías renovables y la innovación. Más allá de estas medidas, el plan presenta cierta ambigüedad en las propuestas de políticas económicas concretas.
El Foro Económico Mundial es una organización no gubernamental que desde 1971 celebra cada año una serie de debates informales sobre asuntos globales en Davos. Al Foro acuden todo tipo de personalidades: empresarios, líderes políticos, académicos o activistas, pero el déficit de representatividad de sus miembros es objeto de críticas por su elitismo y supuesta desconexión de los problemas reales de la población, una reputación que la polémica del Gran Reseteo no ha contribuido a mejorar.
Para los partidarios del Reinicio, si no se toman medidas adecuadas, el mundo será cada vez menos sostenible y menos igualitario, por lo que solicitan la participación de todos los actores globales, ya sea en el ámbito público o en el privado. Desde que se presentó, esta propuesta ha sido apoyada por líderes políticos como Joe Biden, Emmanuel Macron o Justin Trudeau, presidentes de Estados Unidos, Francia y Canadá, y también por diversas celebridades, como la actriz británica Lily Cole.
Con todo, la propuesta del WEF no ha estado exenta de críticas. Columnas de opinión en medios como Forbes o The Guardian han tachado el Gran Reseteo de plan vacío motivado por una “agenda social radical” y propuesto por quienes abogan por combatir el cambio climático pero llegan a Davos en jets privados. En una línea parecida se ha mostrado Erin O’Toole, líder de la oposición conservadora en Canadá. Además, el plan no parece haber generado mucha atención por parte de los economistas.
El Gran Reseteo, de alternativa a conspiración
Sin embargo, la polémica principal es la teoría de la conspiración surgida en torno al Gran Reinicio, vinculada a otras como QAnon —según la cual una élite de pedófilos controla Estados Unidos en la sombra— o las que niegan la covid-19. Los conspirativos consideran al WEF un club de millonarios globalistas, es decir, líderes que pretenden eliminar los Estados para formar un único Gobierno global. Ahora aseguran que, tras la “farsa” de la pandemia, el Gran Reseteo es el siguiente paso en el plan para establecer una dictadura tecnológica gobernada por Klaus Schwab, director del WEF, y Bill Gates, fundador de Microsoft.La polémica la han facilitado el propio nombre del plan y la difusión de bulos sobre su supuesto lema: “No poseerás nada y serás feliz”, una frase sacada de contexto de un vídeo de 2016. Según lo expresado por el WEF en sus debates o en su página, el Gran Reseteo es solo una serie de propuestas positivas que, aunque puedan pecar de idealistas, no son necesariamente malignas. Aún así, han sido envueltas en una campaña de marketing que ha dañado la reputación del Foro, provocando el surgimiento de teorías conspirativas.