«De la oscuridad de la servidumbre, por medio de batallas sangrientas, a la luz dorada de la libertad». Así describe un dicho tradicional la bandera alemana, compuesta por tres franjas horizontales, una negra, una roja y otra dorada. El diseño actual es el mismo que adoptó la República de Weimar en 1919 tras la Primera Guerra Mundial, pero desde la unificación de Alemania en 1871 los colores y motivos de la bandera han cambiado en función de la situación y el régimen político del país.
Los colores de la enseña alemana tienen su origen en las guerras napoleónicas del principios del siglo XIX. En ellas, voluntarios provenientes de multitud de territorios bajo el dominio del Reino de Prusia conformaron en 1813 el Lützowsches Freikorps (Cuerpo de Voluntarios de Lützow, su comandante, en alemán) para combatir la ocupación napoleónica. Sus uniformes eran de color negro, decorados con insignias rojas y botones dorados.
Tras el fin de los enfrentamientos, estudiantes de distintas regiones alemanas se reunieron en Jena en 1815 y fundaron la primera Asociación Estudiantil Alemana. Inspirados por el uniforme del Freikorps, adoptaron los colores negro, rojo y dorado como símbolo de unidad y libertad. La organización promovía ideas liberales y nacionalistas, y fue perseguida y obligada a organizarse en la clandestinidad hasta 1848.
La bandera tricolor ondeó por primera vez en barricadas de Berlín durante la Revolución de Marzo de ese año, que buscaba acabar con la monarquía absoluta y establecer un Estado-nación alemán. El parlamento revolucionario convocado en Frankfurt llegó incluso a declarar oficialmente el negro, rojo y dorado como los colores nacionales de Alemania. Sin embargo, la revolución no consiguió sus objetivos y fue reprimida fuertemente.
Posteriormente, tras la guerra austro-prusiana de 1866 y la disolución de la Confederación Germánica, la Confederación de Alemana del Norte se consolidó en 1867 como la principal entidad política bajo el liderazgo de Prusia. Para distanciarse de los colores negro, rojo y dorado, asociados con los ideales revolucionarios y republicanos, Prusia estableció para la Confederación una bandera compuesta por tres franjas horizontales de color negro, blanco y rojo. En 1871, con la unificación alemana, se proclamó el Imperio o Reich alemán, que mantuvo esta misma bandera hasta el final de la Primera Guerra Mundial.
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La derrota alemana en la Gran Guerra dio comienzo a una nueva etapa política en Alemania: la República de Weimar. En este periodo, que abarcó entre 1919 y 1933, se intentó hacer frente a la crisis y a la enorme deuda impuesta a Alemania en el Tratado de Versalles por parte de los países vencedores. Para reafirmar su compromiso con la democracia y los valores republicanos, la República de Weimar estableció por primera vez de manera oficial la bandera con franjas negra, roja y dorada como símbolo de toda la nación alemana.
La delicada situación económica facilitó el ascenso al poder del Partido Nacionalsocialista y de su líder, Adolf Hitler. Nada más ser nombrado canciller en 1933, Hitler prohibió el uso de la bandera de la República de Weimar y restauró la bandera del Imperio alemán como símbolo nacional junto con la del Partido Nazi.
En 1935, la bandera con la esvástica nazi sobre un círculo blanco y fondo rojo fue establecida como la única bandera oficial de Alemania. Este estandarte se utilizó en todo el territorio alemán y en los territorios ocupados durante la Segunda Guerra Mundial hasta la derrota del régimen nazi en 1945. La bandera nazi se convirtió en un símbolo del fascismo y actualmente está prohibida en Alemania, al igual que otros símbolos asociados al Tercer Reich.
Al igual que el fin de la oficialidad de la bandera nazi, la victoria de los Aliados supuso la repartición del territorio alemán entre las potencias vencedoras. Así, Alemania carecía de Gobierno propio y bandera nacional. Sin embargo, el derecho internacional exigía que los barcos mercantes alemanes identificaran su procedencia mediante una bandera. Por ello, los Aliados decidieron que la marina mercante alemana portara provisionalmente un estandarte con dos franjas azules, dos blancas y una franja central roja.
En 1949, con la creación de la República Federal Alemana (RFA) y la República Democrática Alemana (RDA), ambos Estados adoptaron la bandera tricolor negra, roja y dorada, retomando el diseño utilizado durante la República de Weimar. Aunque la RFA mantuvo el diseño original, el régimen socialista de la RDA decidió añadir en 1959 su propio emblema nacional: un martillo y un compás, ambos rodeados por una corona de espigas de centeno, símbolo de la alianza entre trabajadores, intelectuales y campesinos.
Con la caída del muro de Berlín en 1989 dio comienzo la reunificación alemana. Así, el 3 de octubre de 1990, la República Democrática Alemana se integró en la República Federal Alemana, que mantuvo la bandera tricolor —negra, roja y dorada— como símbolo oficial del país reunificado.