La extrema derecha aspira a gobernar un estado alemán por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. Alternativa para Alemania (AfD) ha arrasado en las elecciones de este domingo de Sajonia-Anhalt, en el este del país, con un 43,8% de los votos y tratará de formar su primer Gobierno regional desde su fundación en 2013. Para ello, sin embargo, necesitará romper el tradicional cordón sanitario que han aplicado el resto de partidos alemanes a la formación ultraderechista y llegar a un acuerdo con la izquierda nacionalista BSW, que se ha mostrado abierta a negociar.

La victoria en Sajonia-Anhalt enlaza con su histórico resultado en las elecciones federales de Alemania del 23 de febrero de 2025, en las que AfD se convirtió en la segunda fuerza del Bundestag tras superar el 20% del voto. Las encuestas ya la sitúan como primera fuerza a nivel nacional, aunque hasta el momento la formación encabezada por Alice Weidel apenas había logrado hacerse con la alcaldía en cuatro municipios menores. También ganó las elecciones regionales en Turingia en 2024, pero una coalición encabezada por los democristianos de la CDU le apartó del poder.
Fundada por antiguos miembros de la CDU, AfD se presentó por primera vez a unas elecciones generales en Alemania ese mismo año, en plena crisis de la eurozona. Aunque las elecciones de 2025 permitieron al partido duplicar los registros que cosechó en 2021, la distribución de sus votantes ha mantenido una tendencia estable desde su aparición en 2013, cuando convirtió a los estados de la Alemania Oriental en su feudo electoral particular.
A pesar de su notable crecimiento en el resto del país, esta dinámica se ha mantenido también en estos últimos comicios. Un comportamiento electoral que bebe de distintos factores económicos, políticos y sociales, pero también geográficos.
Uno de los aspectos más relevantes del ascenso de la extrema derecha en Alemania es la persistente brecha entre el este y el oeste del país. Estas disparidades se consolidaron a raíz de la reunificación alemana en 1990. Como resultado, se generó un sentimiento de abandono y de desafección entre los alemanes orientales contra el nuevo Estado alemán. Este resentimiento ha facilitado la penetración en el este de fuerzas populistas y antisistema como AfD, Die Linke o BSW, de izquierda rojiparda.
Otro elemento clave para entender el voto a AfD en el este de Alemania tiene que ver con el legado de la República Democrática Alemana. Durante cuatro décadas, el régimen socialista de Alemania Oriental impuso un sistema autoritario con escasas libertades políticas y una intensa represión estatal. El pasado de la RDA influyó en la cultura política de la región, ya que fomentó actitudes más favorables hacia el autoritarismo y contrarias a la democracia liberal, a Occidente y a la Unión Europea. Asimismo, la RDA mantuvo sus fronteras cerradas, lo que dificultó la inmigración. Esto propició que su población fuera étnicamente homogénea y que el porcentaje de población inmigrante siga siendo bajo hoy en día.
El apoyo a AfD también es especialmente intenso en las zonas rurales. Al igual que otros partidos de ultraderecha, AfD obtiene sus mayores porcentajes de voto en las áreas menos pobladas y económicamente deprimidas. En estas zonas, el impacto de la crisis económica es más intenso, y el envejecimiento de la población es cada vez más pronunciado. Además, la escasa inmigración, las tendencias conservadoras del campo y el rechazo a las políticas climáticas de Los Verdes hacen que estas áreas constituyan un terreno fértil para el auge de la ultraderecha.
Alemania se obsesionó con frenar a la ultraderecha. Sólo logró fortalecerla
Todos estos factores han provocado que AfD haya concentrado la mayor parte de su éxito en los estados del este. De hecho, la formación ultraderechista ha sido el partido más votado en todos los estados de la antigua RDA en las elecciones federales de 2025. Sus principales bastiones son Turingia, donde la ultraderecha obtuvo el 32,8% de los votos en las elecciones regionales de 2024, Sajonia —30,6% también en 2024— y la propia Sajonia-Anhal, donde aspira a formar su primer Gobierno regional.
El voto a AfD en Alemania Oriental contrasta con su impulso a nivel nacional, donde el desempeño de la ultraderecha empeora en las grandes áreas urbanas y en la mitad occidental del país. Aunque AfD mejoró en 2025 sus cifras en las regiones del oeste con respecto a 2021, el porcentaje de voto que obtuvo en estos estados fue aún la mitad que en el este. En las zonas urbanas, el ejemplo más destacado es Berlín, donde AfD quedó como cuarta fuerza con el 15,2% de los sufragios.
No obstante, los ultraderechistas también han experimentado importantes avances en torno a grandes ciudades del sur como Stuttgart o en numerosas regiones de Baviera. Su discurso antiinmigratorio y soberanista ha despegado en un país estancado y con una crisis del coste de la vida galopante. Además, la participación en el Gobierno de los dos partidos hegemónicos alemanes —CDU y SPD— le permiten capitalizar la oposición y erigirse como la gran punta de lanza de la coalición gobernante.
Aun así, las divergencias entre Alemania Occidental y Alemania Oriental siguen ejerciendo un rol protagonista. A diferencia de los estados del este, las regiones del oeste cuentan con mayores niveles de educación y de renta. Además, estos territorios han sido tradicionalmente más abiertos a la inmigración, lo que ha generado sociedades más abiertas y cosmopolitas contrarias al discurso antiinmigratorio de AfD. Por otra parte, el impacto de la desnazificación tras la Segunda Guerra Mundial fortaleció el rechazo a la ultraderecha y favoreció la consolidación del sistema democrático, así como la integración de Alemania Occidental en las Comunidades Europeas.












Observando el mapa no entiendo como en las ciudades que es donde más multiculturalidad hay y donde puede haber más delincuencia es donde menos voto han conseguido . Sin embargo en las áreas rurales crecen que es donde su discurso tiene menos sentido ya que la realidad del votante no es la de los ideales de afd. Si no hay inmigración por que les preocupa el control de fronteras?