Con unos 1.450 millones de habitantes, India es el país más poblado del mundo tras superar a su vecino regional, China. A diferencia del gran Estado de Asia Oriental, India tiene una distribución de la población bastante homogénea, con una densidad media de unos 400 habitantes por kilómetro, sin grandes vacíos demográficos. En gran parte, esto se debe a que, pese a tener prácticamente la misma población que China, el país tiene solamente un tercio de su extensión.
El mapa político de India se divide en 28 estados y ocho territorios de la Unión, una estructura administrativa basada en criterios lingüísticos. La población de India habla una mezcla entre lenguas indoeuropeas como el hindi y el inglés —idiomas oficiales del Estado—, lenguas drávidas como el tamil y lenguas sino-tibetanas, en un rompecabezas lingüístico de 22 idiomas oficiales a nivel local.
Los estados de habla hindi, situados en la cuenca media y baja del río Ganges, registran la mayor concentración de habitantes de India, con densidades que superan frecuentemente los 1.000 hab/km², similares a las de una ciudad estadounidense. Esta alta concentración en los estados del Ganges permite que el idioma hindi tenga un peso demográfico y político muy superior al del resto de comunidades, especialmente frente a las del sur del país. Asimismo, es en esta región donde se encuentra la capital del país, Nueva Delhi, que se calcula que llegue a 40 millones de habitantes a la altura de 2030 convirtiéndose en la mayor ciudad del planeta.
Pero ñps estados más poblados no son únicamente los de habla hindi. En esta misma franja del país se encuentran Punyab y Bengala Occidental, uno a cada extremo del mapa. Punyab es una de las regiones fronterizas con Pakistán y si bien no es uno de los estados más poblados del país, cuenta con una elevada densidad de población y con el punyabi como idioma mayoritario. En el lado opuesto, haciendo frontera con Bangladesh y el océano Índico, se encuentra Bengala Occidental, cuna de una de las grandes megaciudades del mundo: Calcuta. Esta metrópolis se acerca a los 20 millones de habitantes y cuenta con más de 20.000 personas por km².
Por el contrario, las zonas menos pobladas son los estados vecinos del norte que se asientan sobre la cordillera del Himalaya y las islas del golfo de Bengala. La reciente partición de Cachemira ha creado un nuevo estado, Ladakh, con apenas cuatro habitantes por km². Es el territorio menos poblado del país por mucha diferencia, una circunstancia que se explica más por cuestiones políticas que funcionales. Ladakh se divide en dos distritos: Leh y Kargil. Leh, por un lado, es una de las regiones habitadas más frías y elevadas del mundo, con 112 pueblos habitados y uno deshabitado, y cuenta con algo más de 130.000 habitantes. Por otro lado, Kargil tiene unos 129 pueblos con una población de en torno a 140.000 habitantes.
En el extremo suroeste del país se encuentra el estado de Kerala, con una alta densidad concentrada en su estrecha franja costera. Esta región, de más de 38.000 km² de extensión y 33 millones de habitantes, se ha convertido en un ejemplo de desarrollo en el subcontinente. Kerala se convirtió en 1957 en el primer territorio del mundo en tener un Gobierno comunista democráticamente elegido y este ejecutivo, liderado por el Partido Comunista Indio, es el responsable de las reformas agraria y educativa así como de las campañas de alfabetización total y planificación popular que han convertido a la región en el paradigma del progreso indio.
En situación opuesta se encuentran algunas zonas montañosas del interior, especialmente en el estado de Chhattisgarh y zonas fronterizas, que se han convertido en los últimos refugios del movimiento naxalita. Asimismo, destaca por su poca densidad de población la zona sur de la frontera con Pakistán coincidente con las regiones desérticas del país. En ese sentido se diferencia de su vecino pues, si bien su geografía fronteriza pakistaní está también marcada por el desierto, este da paso al valle regado por el Indo, por lo que es la zona de Pakistán que cuenta con una mayor densidad de población.
El peso demográfico de India, con el 18% de la población mundial, le otorga un poder propio de una superpotencia, pero las grandes desigualdades internas y la explosión demográfica pueden lastrar su futuro e impedir que pueda superar a China en algo más que en población.







