¿Por qué el Cártel de los Soles no es un cártel?

Las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela han aumentado con la nueva guerra de Donald Trump contra las drogas. Uno de los focos de atención ha sido el llamado Cártel de los Soles, pero su verdadera naturaleza es más compleja y opaca de lo que sugiere su nombre
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¿Por qué el Cártel de los Soles no es un cártel?
El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, en 2018. Fuente: Ministerio de Defensa de Rusia (Wikimedia Commons)

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El Cártel de los Soles no es un cártel del narcotráfico, sino una red de corrupción en las fuerzas armadas venezolanas que lo facilita, pero no tiene la organización, jerarquía o estrategia de esas estructuras criminales. Aun así, el Departamento de Estado de Estados Unidos lo ha designado como organización terrorista extranjera liderada por el presidente Nicolás Maduro. También acusa a Maduro y otros altos funcionarios venezolanos de cooperar con el Tren de Aragua, una organización criminal transnacional de origen venezolano, y con el Cártel de Sinaloa, ambos declarados también terroristas.

Estas acusaciones se enmarcan en la creciente campaña de Trump contra Maduro y contra el narcotráfico internacional, que incluye el uso de fuerzas militares contra cárteles y organizaciones criminales latinoamericanas fuera de territorio estadounidense. El pasado 2 de septiembre, fuerzas armadas estadounidenses hundieron una lancha en aguas internacionales cerca de Venezuela, acusando a sus ocupantes de transportar drogas. A ello se han sumado nuevos ataques similares que han dejado decenas de muertos. La ofensiva ha impulsado el mayor despliegue naval estadounidense en el hemisferio occidental desde 1989, y ha provocado la movilización del ejército venezolano contra un posible ataque.

¿Qué es, entonces, el Cártel de los Soles? 

Como recopila el International Crisis Group, el término “Cartel de los Soles” surgió en los años noventa, cuando dos generales de la Guardia Nacional venezolana fueron acusados de cooperar con narcotraficantes. Con los años, durante los gobiernos de Hugo Chávez (1999-2013) y Nicolás Maduro ha habido escándalos de corrupción, acusaciones de tráfico de drogas y vínculos con guerrillas colombianas, relacionados con altos cargos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Esto ha dejado entrever una red de corrupción en la cual sus miembros permiten y encubren el paso de drogas por las fronteras, puertos o pistas de aterrizaje clandestinas, a cambio de sobornos o pagos ilegales.

En 2020, el Departamento de Justicia de Estados Unidos imputó delitos de narcotráfico a Maduro y otros funcionarios del Gobierno venezolano, asegurando que habían conspirado para debilitar a Estados Unidos inundándolo de cocaína. La acusación hacía referencia a una organización jerárquica y coherente, como si Venezuela operara como un ‘narco-Estado’ bajo el liderazgo de Maduro, calificado como uno de los narcotraficantes más poderosos del mundo. Sin embargo, en cuanto a las rutas de la cocaína hacia Estados Unidos, Venezuela tiene un papel minoritario al lado de Colombia o Centroamérica. Asimismo, no produce fentanilo, que se concentra en México a base de componentes traídos de China.

Por otro lado, el Cártel de los Soles no funciona como un cártel a pesar de su nombre. Los cárteles son organizaciones criminales relativamente centralizadas, con un liderazgo único o colegiado y una estrategia común. En cambio, el medio especializado InSight Crime ha revelado que el Cártel de los Soles es una red descentralizada de corrupción, en especial para facilitar el narcotráfico, vinculada a las fuerzas armadas de Venezuela. Por lo tanto, no tiene una estructura de mando definida ni está motivado por una ideología común, sino que es un sistema impulsado por el lucro donde funcionarios públicos buscan beneficiarse de su posición colaborando o permitiendo el paso de drogas por el país.

Incrustado en el Estado venezolano, en la mira de Estados Unidos

Con todo, el Cártel de los Soles está incrustado en el Estado venezolano y permite el lucro del narcotráfico a cambio de lealtad política. Aunque no hay evidencia que vincule a Maduro con el tráfico de drogas, sí hay una impunidad sistemática desde los tiempos de Chávez. Esta tolerancia es central para sostener el poder político en Venezuela, donde el Gobierno permite que los miembros de las fuerzas armadas se beneficien de negocios ilícitos a cambio de su lealtad. De esta manera, el Cártel de los Soles se ha convertido en un sistema informal de patronaje, que asegura ingresos a los militares, compensando los bajos sueldos que reciben del Estado.

Por su parte, Estados Unidos atraviesa una crisis del fentanilo y el Gobierno propicia una percepción de descontrol en la frontera sur. Sobre esa base, Trump ha convertido la guerra contra el narcotráfico en un pilar de su política. Ha acusado a los grupos narcotraficantes de estar detrás de la inmigración irregular, y a los inmigrantes de introducir droga en Estados Unidos. Esta vinculación de ambos fenómenos entre sí y con el terrorismo ha dado pie a militarizar las fronteras y a medidas más duras en política exterior. Además, calificar al Cártel de los Soles como organización terrorista amplía el margen de maniobra para intervenir en el extranjero sin aprobación del Congreso. Entretanto, pone al Gobierno de Maduro en el punto de mira de la guerra contra las drogas y bajo el riesgo de ser derrocado por la creciente presión estadounidense.

Candela Pons

Madrid, 2003. Graduada en Política y Relaciones Internacionales por la Universidad de Warwick (Inglaterra). Interesada en derechos humanos y relaciones de poder en el sistema internacional.